"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de absoluta oscuridad. Peligro constante. No es seguro volver con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".
(Ernest Shackleton en los periódicos británicos reclamando voluntarios para una expedición a la Antártida en 1914)

lunes, 18 de octubre de 2010

Otro bonito final de temporada


Ya está aquí otro final de ciclo, y como en los últimos tres años con buen sabor de boca. Nos fuimos algunos calimeros a nadar entre Lobos y Corralejo y desde hacía varios días el windguru pronosticaba calma chicha, así fue en un 99%. Nada más empezar se notaba el gentío en el barco, 190 terminaron y la cosa va a más. Más gente, más diversión. Nos tiramos al agua y la gente colocándose. Cuando sonó la bocina la gente se descolocó y tuve un par de encontronazos tipo Ironman, pero no duró mucho, el Atlántico y la trayectoria recta lograron que la gente se dispersara a lo largo de un pasillo de casi doscientos metros de ancho. Esta vez ni vi el fondo, estaba pendiente de un grupo de cinco en el que iba, se me fueron dispersando a los lados y dos hacia delante y estuve poco rato solo hasta que me cogieron otros cuatro. Uno estuvo dos kilómetros a rueda mía y luego me atacó. Las sensaciones eran buenas pero como todos los años al llegar al muelle comercial el lactato estaba por todo el pecho y solo quedaba echar el resto. Nadé solo lo que quedaba y llegamos los calimeros en un pañuelo. Los PBB nadaron tremendo, a Teo lo atacaron las salemas pero sacó fuerzas de adentro y llegó muy bien para lo que ha entrenado. Agustín "The beast" Noval se llevó los 600 puntazos de un ranking ya sentenciado estaba como una Sea Doo tras nadar 15 km el día anterior, si es que la criatura nos salió desinquieta y va sembrando "La semilla del mal" por doquier porque ya me esta rondando por la cabeza la "posibilidad" de algún dia hacer La Bocayna. ¿Y qué del presi? Me tiene la moral comida, estaba ilusionado con ganarle en el agua tras estar diez días de vacaciones y resfriado tomando frenadoles a puntapala, pues el chaval quedó segundo de los majoreros. Seguiré al acecho pues.

sábado, 9 de octubre de 2010

I love Acuatlón El Castillo


Por fin salgo de un acuatlón contento, siempre he dicho que yo no sirvo para un acuatlón...y sigue siendo así, pero hoy por lo menos terminé satisfecho, ni sufrí en exceso ni terminé a media hora de la cabeza ni me pregunté nunca durante la carrera que qué hacía allí. Voy a narrarlo cronológicamente: Nada más levantarme miré por la ventana, era importante porque el día anterior había tiempo sur y esa concha del Castillo se convierte en una ratonera para malos nadadores si al vientito le da por invertirse, afortunadamente el windguru acertó y la playa era una piscina. Empezamos bien el día. Llegué al lugar del evento y no había un alma, el coordinador-corredor-speaker Zorritus estaba en su salsa y además estaba de amanecida ¡Y quedó segundo!¡Si es que este chico es un portento! Creo que voy a organizar una prueba del ranking, todo el que organiza un sarao de estos luego gana o hace podio y si no fíjense en el presi y en el zorritus. Bueno, a lo mio. Llegaron los chicos a cuentagotas y todos nos pusimos a contarnos que nadie entrenaba, bla, bla, bla, que si llevo tres semanas sin tocar el asfalto, bla, bla, bla, no nado desde el tres de marzo, bla, bla, bla. Tampoco en la universidad nadie estudiaba creo recordar. Llegaron los jueces que en el ferry se encontraron con Aroa Merino y la chica se apuntó de pasada al guateque, teníamos estrella invitada de Lanzarote, a ver si el año que viene vienen Gregorio y Nico, no estaría nada mal. El spray del juez sonó y todos a correr, el ritmo de los de delante no era exorbitante para lo que me esperaba, salvo Wbeimar que estaba empeñado en hacer pequeños sprints de forma aleatoria, me imagino los fartleks con el caballero, deben ser la repera. Nelson se estiró un poco enviciado como estaba con el profe Paco, otro que no despegó tipo cohete de la NASA. Me había fijado no llegar al 100% al agua, estaba al 99% todo OK. Me tiré al Atlántico y la sensación no era mala, cogí ritmo a la par que Agustín que se me fue unos metros, pasé a Raúl que perdió tiempo en el agua y unos metros atrás Aroa. Las boyas se veían perfectamente y eso que no eran muy grandes. Como en una piscina, salí del agua como un atún se mete en la barca y a correr. Agustín a 50 metros y por detrás Raúl a otros tantos, no se movió nada y en la meta pensé que no volveré a correr a pie hasta enero. En la carpa estábamos en familia y todos contentos. Me dieron el trofeito al 1º de veteranos y a casa a comer. Sábado perfecto.

lunes, 4 de octubre de 2010

Vaya desperdicio


Me refiero a estos días preciosos con temperatura perfecta y ni gota de viento, horario de verano y tiempo de sobra porque toca entrenar poquito, todo sea por no quemar el body y fastidiarla por contraer el temido síndrome del burn-out, no obstante los poquitos kilómetros en bici me los tomo como un auténtico cicloturista ¿Eso estaba allí?¡Qué guapo y yo sin fijarme! es lo que te pasa por la cabeza cuando pasas por la carretera sin mirar mucho para los lados. Echaré de menos estos días, entrenar sin estrés horario ni tener que robarle el tiempo a tu familia para echarle horas al tritura-tiempo este que es el triatlón de larga distancia.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Como diría Gollum...


Mi tesorooo. Pues sí, ya tengo otro fetiche para la corta, pero no por eso menos apreciada colección de trofeos (no siempre importa el tamaño). Debo agradecer a Kenneth Gasque y a Isa Janssens por facilitarme el poder recuperarlo, con decirles que con el magnífico embalaje que le hicieron podía haber llegado un jarrón de cristal Swarosky sin una arista mellada. Gracias también al servicio de mensajería de Toñín Quesada por su esmerado y personalizado servicio de recogida de trofeos a domicilio, tan personalizado que Teresa la de Emiliano, a la sazón tío del presi (Los Mensajeros del Sur) se lo dejó a mi señora en su puesto de trabajo sabiendo que llegaría perfectamente a mis manos. Vivir en Gran Tarajal tiene sus ventajas. Tengan en cuenta que la caja no tenía ningún nombre ni referencia por fuera, eso es efectividad y lo demás son boberías. En lo que respecta a los entrenos, calma chicha, la temporada está expirando y todo el pescado está vendido, salvo por el ranking majorero en el que no están decididos del 2º puesto pa' bajo. El acuatlón del Castillo y la travesía de Lobos son divertimentos para pasarlo bien con los colegas y no coger mucha barriga para el 2011. Salud y entrenos.

lunes, 6 de septiembre de 2010

La ley de Murphy


No podía ser de otra manera, me vine para Fuerteventura sin mi trofeo al 2º en mi grupo de edad, evidentemente tampoco me hice la foto con los ganadores.Una pena y ya van tres veces que me pasa lo mismo. Cuando tengo tiempo de sobra no pillo trofeo. Tendré que hacerme otra foto como un papahuevo.

Si vas a por la mitad prepárate como si fueras a por todo


Es la respuesta a una duda que tenía ¿Cómo afrontar un medio ironman? ¿Debía entrenar un poquito más de lo normal a estas fechas o debía darle el caché de un ironman, pues creo que un poco más de esto último ¿Por qué?

Nada más bajarnos del ferry Cándido tenía ganas de marcha y se subió a la bici junto a Juanma para subir Femés, era la primera vez que la subía en coche y la cosa prometía diversión, menos mal que era corto porque medio kilómetro más a ese régimen de pendiente y abandonaría hasta Eneko. Nos instalamos en el apartamento y para los ¿boxes? La poca participación los dejaron en boxitos, acostumbrado que estaba a ver esa avenida petada de bicicletas hasta dentro de los bazares de los hindúes. Comimos, nos tostamos al sol charlando con la gente y todo el rato de pie, justo lo que no se debe hacer el día anterior a un aprueba. La pasta party fue algo cercano a un timo y nos fuimos a la cama a dormir de forma intermitente. Por tradición me desperté bastante antes que sonara el despertador y nos fuimos a desayunar los tres calimeros (Cándido haciendo de caddy) prestos a los boxes y el buen rollo era generalizado, estábamos como en familia. No había estrés y el día estaba fetén, nublado, sin viento, mar plato plato y los dos catamaranes colocándose para marcar el circuito de natación. No estaba mal el tema, parecía el IM de Kona. En el arco de salida la cosa parecía un sprint, cuatro o cinco filas de triatletas como mucho. Kenny dió el bocinazo y al agua. No hubo ni un golpe, todos muy educados y separados a más de un brazo de distancia. Empecé a nadar bastante fuerte y con buenas sensaciones, la orientación era magnífica dado el tamaño de los buques. Mejor natación imposible. En la segunda vuelta bajé las revoluciones y salí del agua a la tienda, oí al León decirme ¡Hidrátate León! Buen consejo ese con lo que quedaba. Ya en la bici la distancia entre uno y otro ciclista era sideral, ideal para que los jueces no tuvieran mucho trabajo a la hora de sacar tarjetas (o que no tuvieran cargo de conciencia). Comienzo hacia Tías y luego Conil, se empezaba con un sopapo en el cogote para que espabilara. Ahí me cogió Jorge y apreté lo que pude, me despegué un poco de él, está claro que estar cerca de un majorero acelera el ciclo de Krebs. La parte de la Geria era una autopista y en el descenso al Golfo Jorge me vuelve a coger junto a otros dos corredores. Me entra una empanada y me descuelgo, mal momento para vacilar porque en las salinas empezaba a apuntar pa'rriba la carretera, vaya vaya con Las Breñas, todo el mundo pendiente de Femés y el meollo era antes, es como si esperases una patada y te sueltan un bofetón mientras mirabas los piés. Se me hizo dura subir, descansito engañabobos de 500 m y llega una rotonda con una flecha que dice Femés, nada más empezar le estaba dando duro a la palanca de cambios buscando otro piñón y el cable decía que no, que se acabó lo que se daba, la reserva de piñones se fue con la crisis. La subida es dura pero tiene tres curvas en la que los ingenieros decidieron ahorrar en asfalto y lo mejor era hacerla recta hacia la cumbre. Oigo “Pascuaaal” como si el cabrero llamase a los baifos, me sentía como en los alpes suizos, en las faldas de un col de primera categoría. Era el tourmalet conejero. Menos de un kilómetro durísimo pero llegué arriba. Luego a reordenar la mente y las piernas, a recuperar ritmo. Avituallamiento en Uga (el último) y me pertrecho, esta vez la “energy drink” es bebible, una suerte. Faltaba Timanfaya que se me hizo eterno. En Tinajo estaba tocado y me recuperé bastante justo antes de empezar a bajar. A correr se ha dicho, ritmo de crucero y distancia entre corredores más que holgada. Las vueltas eran de 7 km, todo un acierto. Mi primera referencia de tiempo fue al final de la primera vuelta, si corría a 5:30 el kilómetro cumpliría mi objetivo que era bajar de cinco horas y media. Me crucé con Juanma que parecía entero. Rubén Herrera estaba siempre sonriendo y los impagables calimeros animando (Luis, Pablo, Cándido, Rafa, etc) y gracias, por extensión, a todos los que me brindaron una palabra o gesto de ánimo, venía de perlas. La segunda vuelta bajé el ritmo pero en la última iba bastante despejado y suelto. 5 horas y 21 minutos en el reloj. Perfecto, Kenny me da la mano me pregunta un par de cosas y a asaltar la tienda de los helados. Sensaciones Ironman 100%. Si quieres hacer un 70.3 ya puedes ir entrenando, te lo recomiendo.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Y ahora, Ocean Lava


El Ocean Lava (1ª edición) evidentemente es una novedad en mi calendario triatlético, además soy primerizo en la distancia medio ironman, todo es nuevo, iré al arco de salida como un niño el día de Reyes al belén. He logrado la suficiente autodisciplina para entrenar en verano, todo un triunfo para mi, levantarme a las siete para no pasar calor en exceso ya ni me altera el sueño, eso sí, las siestas han sido atómicas. La cuestita de Femés no me quita el sueño aunque tiene su miga, habrá que meter todos los piñones que tenga y todos los huevos de la cesta. La media maratón será durilla porque el ritmo será a tren y a ver quien aguanta más, se trata de ver quién es el más bestia del día. Sin empezarlo ya me gusta. Bendita obsesión