"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de absoluta oscuridad. Peligro constante. No es seguro volver con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".
(Ernest Shackleton en los periódicos británicos reclamando voluntarios para una expedición a la Antártida en 1914)

viernes, 21 de diciembre de 2012

Esto no se acaba todavía

Esta entrada del blog está redactada a toda velocidad no sea que lo del fin del mundo sea verdad y me deje a dos velas, sobre todo tengo que celebrar que me han publicado en papel una reseña en la revista Triatlón. Lo celebro porque el glamour del papel es insuperable, tocar el papel couche y ver tu nombre allí es como pasar a toda máquina a algún calimero en alguna carrera y ver su carita de sorpresa y perplejidad. A este ritmo los personajes reales en que se basa la serie de artículos Planeta Kalima me van a pedir parte de los royalties que se generen. No me importa, sin esos frikis la inspiración sería imposible. Si pasase más tiempo con ellos ganaría un nobel de literatura.

viernes, 7 de diciembre de 2012

210

Es el número de días que, por costumbre y autoconvicción, dura la zona del control extremo de todo lo que hago, días de planificación y de mentalización. 30 semanas antes de la prueba objetivo del año, con su, en ocasiones brutal subida de volumen, sus graciosos picos de intensidad, su paseo por la candente meseta bermellón y con su cosquilleante final tras una pequeña relajación...la meta. Las treinta semanas de la disciplina en la que la mente se cuadricula y solo piensas en una cosa (o a lo sumo dos cosas, la otra es la de siempre, la que viene de fábrica en el firmware), época simple en la que no te da tiempo de comerte el tarro más allá de decidirte si tiras para Tesejerague o para Tuineje al llegar a la rotonda. Esta fecha requiere un homenaje porque a partir de mañana seré sicológicamente menos libre pero no menos feliz. Que alguien me lo vea.
 

jueves, 8 de noviembre de 2012

El porqué de la existencia de los frikis

En este mundo debe haber de todo, no solo porque lo decía mi abuela si no porque cuando la naturaleza echa los dados las posibilidades de existencia de distintos  tipos de personalidad son proporcionales al tipo de personas, infinitas, pero lo que si es verdad que hay un rasgo que unifica las psiques de muchas personas y es la tendencia a querer destacar en algo, solo hay que mirar al personal que suele esforzarse en lo que más aptitud tiene para destacar algo de la media, pero si puede chupar cámara ahí va y se lanza para conseguir su minuto de gloria. Otras personas tiran de arte y de labia y adornan lo que hacen para lucir forzosamente. Los triatletas buscan el camino más tortuoso, camino que comparten con faquires, chalados y trastornados varios que es el de impresionar a la basca por lo bestia que pueden llegar a ser. Los triatletas rápidos se decantan por el sprint para destacar en esa distancia, pero los que no tienen tanta chispa tiran para el lado oscuro que es la larga distancia y ahí, ahí compañero no hay límite más que el que el cuerpo aguante. Claro, si se trata de ir más lejos, lo más lejos es el infinito y por definición no se puede alcanzar. No nos queda nada. Ya echo de menos las frikadas de entrenar 25 horas semanales ¡Abajo el descanso!

domingo, 4 de noviembre de 2012

Il interregno

Casi que debería pedir disculpas a todos mis (pocos, pero suficientes) lectores por haber tardado tanto en escribir algo en este humilde blog, pero como nadie me da un penique por escribir y solo lo hago por amor al arte pues tampoco voy a llegar tan lejos. Entre medias solo he nadado de Lobos a Corralejo, prueba que adoro aunque sea mal nadador. Hasta el año pasado la travesía de Lobos era el punto final de la temporada, pero como este año todo es distinto he estirado los entrenos de mantenimiento hasta el puente de la Constitución para así empezar ocho semanas después de lo habitual y llegar a punto a Frankfurt. Estas semanas son y no son, los entrenos son de risa y la consecuencia son los kilitos de más sobre el máximo que me impongo. Va a costar bajar el número de la balanza. Todo sea por renovar el panorama, la idea de correr un Ironman distinto a Lanzarote es un desafío muy atractivo, ya me he instalado todas las aplicaciones sobre mapas de la capital del Meno, soy un friki multidimensional. Dentro de poco será la asamblea del club, casi un Ironman de la risa.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XXII: Viva el rock)

El estruendo era digno de la fama del trasto, ese escape que parecía un trueno de esa Harley llegando al aparcamiento del estudio de grabaciones Abbey Road Fabelo Studio Recordings. Se bajó raudo mostrando sus botas vaqueras con espuelas de plata, su chupa de cuero sin camisa que ocultase su tableta de chocolate y sus gafas con doble cristal para según las condiciones de luz. Ni entró en la habitación de los controles y fue directo a la zona de grabación insonorizada donde le esperaban Jorge Abajos, Iván Fofonov y Brahim, los miembros del grupo de Rock más famoso de esta isla y parte de Fuerteventura llamado Blue Oyster Cult (originalmente se llamaban Los Pecos pero ese nombre ya estaba cogido y el mercado anglosajón estaba esperando).
Nuestros triatletas-rockeros casi se atropellan mutuamente para saludar al gran Tito Dickinson, productor musical de fama mundial que estaba de vacaciones en Costa Calma y accedió a producirles el disco a nuestros héroes de la canción. Tito no solo era el mejor productor, también trabajó un tiempo en el Ayuntamiento de Tuineje y como se lo pasó fenómeno en este municipio volvía de vez en cuando para saludar a los amigos. Era un divo de los pies a su cabellera engominada.
Jorge: Tito, no sabes como estamos agradecidos de que nos permitas grabar este tema contigo. (Todos asentían con una amplia sonrisa).
Tito.: Nada nada chicos, es un placer para mi, Tito Dickinson, "El Tito Dickinson". Les he traido un batería y un teclista de mi confianza para completar el grupo, no se ofendan, pero Teo y Johnny han perdido facultades desde que están en la cárcel.
Se colocaron en sus puestos todos, Jorge a la guitarra, Iván al bajo y Brahim al cencerro. Se me había escapado comentarles que Brahim era un simpático chico rubio de ojos azules más bajo que Iniesta (el futbolista) e igual de encantador, no sabía tocar ningún instrumento pero podía golpear cualquier cosa y hacer ruido, en esta ocasión un cencerro.
Tito fue tras el cristal y entonces el batería chocó sus baquetas una, dos...y empiezan a tocar el tema compuesto por Jorge e Iván (considerados los Lennon y McCartney majoreros) llamado (Don't fear) The Reaper, que con toda seguridad iba a ser oido más que la Macarena. Tras las primeras notas y empezar Brahim a darle al cencerro se le notaba en la cara de Jorge un rictus de incomodidad que fue creciendo hasta que interrumpió la grabación ¿Qué pasa chicos? Estaban haciéndolo bien, era una magnífica pista, dijo Tito saliendo de su cubil tras el cristal mientras Jorge seguía pensando que lo del cencerro no era una buena idea a pesar de venir de la mente del maestro del rock.
Uno, dos...vuelve a sonar el grupo como una máquina puesta a punto y empieza nuestro cencerrista a tronar por la habitación. Tras unos instantes de poner muecas de desagrado Jorge volvió a interrumpir la grabación.
T.: ¿Qué pasa Jorge? hemos estropeado dos magníficas pistas. Te noto tenso chaval, suéltate, libérate.
J.: Es que no me parece que el sonido sea el adecuado...no se.
T.: Es cierto, el sonido me parece soso, creo que necesitamos más cencerro. Brahim, chico, explora el espacio de la sala, modula el cencerro y expláyate, se tu mismo (Brahim sonrió, esas palabras de Tito eran como darle un bidón de gasolina a un pirómano).
Volvió Tito a su cuarto y comenzaron a grabar de nuevo, esta vez con mayor presencia del cencerro de Brahim, más que rock parecía una batucada de amanecida. Como era previsible de nuevo Jorge estalló y Tito tuvo que salir a poner paz en el estudio.
J.: Tito, creo que Brahim está siendo muy egoísta dándole mucho protagonismo a su instrumento.
T.: ¿Todos piensan así?
Iván: Creo que Jorge tiene razón, casi no se nota mi bajo ante semejante cencerro.
T.: Brahim, no tienes nada que decir muchacho? Habla criatura, que te apreciamos. Todos te queremos.
Brahim: Es cierto, creo que he sido muy egoista, pero lo he hecho por el bien del grupo, doy lo mejor de mi mismo y los chicos no se dan cuenta, estoy triste y me siento incomprendido.
T.: Saben una cosa colegas? Toda mi vida he sido un gran productor, y les prometo que cuando graben esta canción se venderán tantos discos que se pondrán calzoncillos de oro....Además, respecto al sonido les diré que ahora mismo lo que tengo es fiebre, tengo fiebre y el único remedio que me manda el doctor es más cencerro. Venga grabemos.
J.: Vamos todos......uno, dos.....
Empezaron a grabar, con cencerro incluido. El resultado del trabajo de esos artistas lo pueden oir pulsando a la derecha del blog o donde ustedes quieran.
 

viernes, 24 de agosto de 2012

Vamos haciendo las maletas

Viajar es el mejor remedio para el nacionalismo extremo  igual que estudiar astronomía (o ver documentales de La 2 sobre el tema) lo son para el egocentrismo y si no reparen en que, tal y como vi en la tele el otro día, a este planeta le quedan quinientos millones de años para dejar de ser habitable, cien millones arriba o abajo, porque el sol se va a hinchar como un globo rojo y nos va a hacer la vida imposible hasta arrasarnos. Resulta que los humanos (o lo que sea) que estén vivos por esa época tendrán que irse de aquí o llevarse el planeta consigo ¿No es una pasada? No me imagino nada más interesante que hablar en esas tardes de tedio con una cerveza en la mano. Los partidos Madrid-Barça o la crisis nos parecerían gilipolleces al lado de semejante asunto.
¡¡¡Chacho, que el mes que viene tenemos que hacer las maletas para irnos en la nave 504 para nunca más volver a ver la Playa de Gran Tarajal!!! se oiría en este pueblo una y otra vez o también es factible escuchar en la cola del supermercado algo así como "Ese superasteroide remolcado por una nave que nos está arrastrando gravitacionalmente desde hace un mes crea unas mareas tan grandes que se ha inundado el barranco con el agua de mar y lo peor es que mi garaje se llenó hasta las tachas chica!!!" Tal vez esto último de arrastrar el planeta sea más factible porque si fabrican naves para irnos en ella ¿Habrá sitio para todos? ¿Habrá clases en distintas cubiertas como en el Titanic? ¿Y si nos toca una nave distinta a la de nuestros amigos? Una putada esto de las naves de escape, por no decir un detalle, que el viaje en las naves duraría siglos y habría muchas generaciones de personas que nunca llegarían a pisar tierra porque la pregunta más potente será ¿Y a donde ir? Parece que Europa, la luna de Júpiter, tiene muchas papeletas para servir de estación intermedia pero esa luna no es precisamente un resort con spa porque está congelada y bien congelada. Estamos jodidos. Menos mal que no tenemos que pensar en eso todavía, pero todo llegará.
Este es un blog dedicado al triatlón y por pura coherencia debo incluir, aunque sea tangencialmente, algún resquicio del deporte que me ocupa bastante tiempo de mi vida, y no solo de la ficción que tanto me gusta sino de la real aunque algún filósofo me daría más de un punto de vista. Pues se podría decir que estoy en medio de la planicie de la nada, me he desconectado del estrés de la competición lo que significa que los entrenos no tienen mucha intensidad y tres cuartos de volumen, unas vacaciones en toda regla. Necesitaba unas "holidays" triatléticas fuera de la tradicional semanita de descanso de octubre intertemporadas. Uno se cansa hasta de lo que le gusta.

jueves, 16 de agosto de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XXI: Cupido por wasap)

"Tráncame", así aparecía el mensaje en la pantalla del Samsung SII mientras sonaba el tono tubular bells. Sito paró a un lado de la calle su coche porque alguna que otra vez casi se mata debido a esas distracciones con el móvil. Abrió la aplicación gratuita "Lift remote control lite" que le permitía manejar a su antojo cualquiera de los ascensores instalados por su empresa desde su móvil, tras elegir la dirección en "Mis favoritos" pulsó "Bloquear". Respiró aliviado, tenía que ser rápido porque bloquear un ascensor con personas dentro era un arte que requería un gran sentido del timing. Sito, además de insigne triatleta del Club Kalima era un experto en ascensores, su pericia era tal que los arreglaba en un periquete y el tiempo sobrante se iba a La Playitas a nadar o a la pista a correr. Siempre estaba entrenando y todos creían que estaba en el agujero. Además de entrenar de forma compulsiva también era un romántico empedernido y creó una empresa en la red que ofrecía "Encuentros fortuitos que no lo son tanto", resumiendo se puede decir que encerraba a algún incauto/a junto a su cliente por un módico precio o incluso de forma gratuita si el servicio le gustaba. Por ejemplo, si querías quedarte encerrado en el ascensor casualmente con alguien solo tenías que pactar con Sito el momento, cuando estabas dentro le mandabas un wasap con el código "Tráncame" o "Tráncame ya" y nuestro calimero procedía. Este servicio estaba encaminado a enamorados tímidos que buscaban el momento propicio para declarar su amor pasando a la acción sin dilación o porque su amada/o era muya activo y no paraba quieto de manera que solo encerrándole tendría opción o también para parejas que querían vivir una fantasía algo salvaje y que ya habían agotado el morbo de hacerlo dentro del coche, la casuística era interminable porque todo el mundo, en mayor o menor grado, ha querido quedarse encerrado con alguien en un ascensor, pero ya se sabe que los milagros se buscan. Para grupos había tarifas especiales más caras porque el ascensor podía sufrir daños irreversibles y luego él tenía que darle explicaciones al jefe y a su compañero Chema que no compartía sus inquietudes celestinescas.
¿Ya está? Camina, anda que tengo ganas de ir a buscar el dorsal, le decía Marcos desde el asiento trasero a Sito, a su lado estaba Kándido que era otro de los calimeros que iban al triatlón Casino Arrecife. Sito paró en la puerta del hotel porque de todos es sabido que en la playa del Reducto no se puede aparcar salvo milagro, en un instante habían descargado el coche y nuestro héroe se fue a buscar aparcamiento. La recepcionista era una chica muy simpática y guapa que naturalmente en seguida puso sus ojos sobre Kándido pero este no le daba cuartelillo. Marcos cogió la llave, en un llavero de medio kilo que ponía 303. Me ducho primero, dijo el menudo Marcos mientras Kándido se miraba las uñas y respondía con un -siempre lo mismo, a ver si un día me sorprendes guapetón- Se metieron en el ascensor y antes de llegar al segundo piso el ascensor se quedó bloqueado. Marcos empezó a sudar y con tono amenazante le dijo a Kándido "Ni se te ocurra".

jueves, 19 de julio de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XX: El test)

Otras autoridades: Boletín Oficial del Club Kalima (BOK), resolución Nº 001 de 19 de julio de 2012 por la que se establece un test de aptitud para el ingreso en el club.
Antecedentes de hecho:  Dada la creciente complejidad del panorama internacional en la que la crisis ha afectado a todos los ámbitos de la sociedad canaria y del resto del mundo, el Club Kalima (CK en adelante, por favor no confundir con la marca de calzoncillos) ha decidido limitar (Por mucho que nos duela) la entrada en tan insigne asociación. Cualquiera no puede estar en este club, así de simple.

Artículo Nº 1: Toda persona humana que desee entrar en el club deberá someterse al test publicado en el anexo I de esta resolución y deberá obtener al menos 30 puntos (Sistema de puntuación al final del anexo).
Artículo Nº 2: Una vez publicado los resultados del test, el opositor tendrá diez días hábiles para reclamar aunque no le haremos ni puto caso.
Artículo Nº 3: Los miembros actuales también harán el test y dependiendo de la puntuación que obtengan se les dará la baja del club o una medalla al mérito en la próxima asamblea asadero de Los Estancos City.

Anexo I:
1) Si llegas cansado de trabajar todo el día y te toca entrenar tu reacción es:
a) Pasar de todo, sacar una cerveza de la nevera (con alcohol) y mañana será otro día.
b) Entrenar como debe ser, el planning es sagrado.
c) Entrenar lo que dice el planning y un poco más, sin miseria.

2)  Si en la tele están pasando la final del mundial de fútbol entre España y Brasil en los penaltis y al mismo tiempo están pasando un triatón popular en Tanzania, tu ves:
a) Los penaltis.
b) Los penaltis y grabo el triatlón.
c) ¡Por Dios! Es evidente, el triatlón.

3) Si tu jornada laboral es de turno partido y te toca doble sesión de entrenamiento:
a) Salgo a correr un rato temprano y luego ya veremos.
b) Reduzco el tiempo de entreno para ajustarme al trabajo.
c) Entrenar la natación a las 6:00 y la bici al mediodía sin comer, por la noche a correr para soltar piernas con una lámpara en la cabeza.

4) Horas de entrenamiento semanales en plena temporada:
a) entre 0 y 12.
b) entre 13 y 20.
c) Lo que haga falta y una propina.

5) Si abres la nevera y no tienes nada para cenar, tu primera reacción es:
a) Llamar al de la pizzería.
b) Hacerme un arroz blanco y un huevo frito.
c) Mandarme dos barritas energéticas y un gel de postre.

6) Cuando tienes una salida nocturna con tus amigos/as, tu vestimenta se compone de:
a) Ropa tipo Armani, Massimo Dutti, Dolce & Gabbana, etc.
b) Vaqueros, camisa sport y unos tenis que ya no usas para correr y lavaste para dejarlos como nuevos.
c) Camiseta "técnica", medias de compresión, gorra de running y gafas polarizadas.

7) Tus vacaciones ideales son:
a) Crucero por el caribe.
b) Viaje por europa y ver, de paso, un Ironman o Challenge donde estés.
c) Correr en Kona.

8) Si te invitan a un asasero, tus hábitos de consumo son:
a) Comer lo que trinque y apetezca, beber bebidas alcohólicas sin medir.
b) Comida baja en grasas y cerveza sin alcohol.
c) No voy a asaderos porque disminuyen mi rendimiento.

9) Si la noche previa a un Ironman en el que compites una chica/chico escultural da muestras de que le gustas, tu:
a) Me quedo con el/ella a ver que pasa.
b) Le digo que me de su teléfono que pasado mañana le llamo.
c) Yo a esas horas estaría en la cama durmiendo.

10) Si te quedan solo 2000€ en tu cuenta corriente, tu te los gastas en:
a) Comida, vivienda y ropa. Algo para cultura.
b) 1500€ para lo del apartado (a) y el resto para inscripciones a triatlones que me den vidilla.
c) Una rueda lenticular para volar. 

Puntuación obtenida en el test: Respuestas (a) suman 1 punto; las respuestas (b) suman 2 puntos y las respuestas (c) suman 3 puntos.



viernes, 13 de julio de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XIX - Segunda parte: Pata de cabra)

Ahora, con todos ustedes, unos consejos de nuestros patrocinadores -dijo el presentador-.  El bombillo rojo de la cámara se apagaba y Olga la concursante cambió su sonrisa de azafata por un rictus amargo mientras le decía en voz baja a Juanjo que si la volvía a pifiar le libraría de sus atributos masculinos para siempre, su nuevo coche le estaba esperando y los errores del calimero le podrían llevar a la parada de guaguas en lugar de al concesionario -Tomo nota marymar- dijo el triatleta mientras abría los ojos un palmo. Teo ni miraba a su partenaire porque podía notar su calentura al igual que las serpientes notan los rayos infrarrojos de sus víctimas. Se acabó la publi y el regidor levantó los brazos, el público aplaudía como unos autómatas y el presentador volvía a la carga: Otra vez con ustedes nuestros concursantes Olga y Paco. Les tocaba ahora a ellos responder a las pruebas, pruebas que superaron brillantemente porque ninguno de los dos falló una sola pregunta. El concurso continuó así:
P.: Seguimos con el rosco donde lo habíamos dejado, es el turno de Teo ¿Estás listo Teo? El pajarero sonrió y como si fuese gallego respondió con una pregunta ¿Tú que crees? El presentador se le quedó mirando un par de segundos, sonrió, no dijo una palabra y le soltó la pregunta: Con la E, "Imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable"....
T.: Estereotipo.
P.: Con la F: Deslealtad, traición, acción fea.
T.: Felonía.
P.: Con la G:  Queso blando y de sabor intenso, de origen italiano, elaborado con leche de vaca.
T.: Gorgonzola.
P.: Con la H: Parte de la bicicleta que sujeta la rueda delantera al cuadro que comienza por Hor y acaba en quilla.
T.: (silencio incómodo) ¿Puedo usar el comodín del público?
P.: Eso no se hace en este programa chaval.
T.: ¿Y el comodín de la llamada?....¿Puedo llamar a Sito?
P.: Tampoco.
T: Pues.....pasapalabra, pero te digo que tus preguntas son muy ambiguas tío.
P.: Muy bien, es tu turno Juanjo, preparado. Con la E: Resumen o compendio de una obra extensa, que expone lo fundamental o más preciso de la materia tratada en ella.....
J.J.: Epítome.
P.: Con la F, "Muy delgado, con aspecto de pasar hambre"....
J.J.: Famélico.
P.: Con la G: Vehículo automotor que presta servicio urbano o interurbano en un itinerario fijo.
J.J.: Autobús
P.: Nooo, es "guagua".....te has equivocado ¿Cómo es posible este fallo Juanjo?¿Cuánto tiempo llevas viviendo en Fuerteventura?
J.J.: Es que me confundí tío, ayer entrené una panzá kilómetros y tengo las defensas bajas, además en el hotel Teo estuvo dándome golpes en el hombro sin miseria de los nervios que tenía. Entiéndelo ¿No tengo más oportunidades?
P.: Si hombre, te quedan más letras, no te preocupes.
J.J.: Pero no le digas este fallo a Iván que me mata, porfa.
P.: Estamos en directo.
J.J.: Pues yastá, ya me veo en el Columbus para el año que viene.
P.: Bueno, para desagraviarte te podemos invitar a ti y tu amigo Iván a "Tengo una carta para ti" para que te reconcilies con él.
J.J.: No creo que acepte, es un poco secón, pero si no quiere venir ¿Se la puedes mandar a Cándido?




miércoles, 11 de julio de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XIX: Abracadabra)

Un poco más por aquí -señalaba Juanjo debajo de su párpado derecho- y la chica de maquillaje rápidamente iba con su brochita y le ponía un poco de Max Factor antibrillo. Todo el mundo sabe que todo el que se pone delante de una cámara de televisión debe someterse a una larga sesión de maquillaje para no parecer un diamante iluminado en la pantalla. Menos mal que nuestros calimeros están acostumbrados a estas tediosas sesiones, ese es uno de los subproductos de la fama. En la silla de al lado estaba Jorge Javier Vázquez que se preparaba para uno de esos enésimos inefables programas que presenta. Mientras le ultimaban con una raya negra en el ojo para parecer un faraón egipcio Johnny reparó en que el presentador de las gafas cuadradas no le quitaba ojo de encima, menos mal que se asomó por la puerta Teo y le dijo: ¡Corre que salimos en cinco minutos! al oirlo el corazón del almeriense se puso como lo haría en la salida de una milla urbana, salió del camerino con un beso volado del presentador de Sálvame. En el pasillo se encontró nuestra pareja protagonista con Belén Esteban que sentada leía un ejemplar gastado de tanto uso de Ulises de Joyce -Ya me lo imaginaba- pensó Teo, esta tía es una actriz-intelectual del Actor's studio que interpreta en cada momento un papel monumental. Esas cosas que decía eran pura ficción, pensó tranquilizándose. Llegó nuestra pareja a los límites del estudio A de Telecinco y un encargado les dijo que se sentaran a los lados del presentador y de los otros concursantes, una chica de unos treinta años y un hombre con bastantes canas. Suena la sintonía del programa de Pasapalabra y:
Presentador: Buenas tardes, estamos en el programa 12321 de Pasapalabra ¡Capicúa! y para celebrarlo tenemos a nuestra campeona Olga con su programa 35 consecutivo y Paco de Guadalajara junto con sus respectivos padrinos, los triatletas del Club Calima Teo y Juanjo, un aplausooooo (se oyen aplausos en mp3).
Teo: Bueno, estoy contento de estar aquí y esperemos que mi compañero Paco gane hoy.
Juanjo: Eso lo veremos, mi compañera Olga es la campeona y seguro que se lleva el bote. Además a mi no me gusta perder ni a las chapas y menos en los triatlones.
P.: ¿Qué tal la temporada chicos?
T.: Mejorando poco a poco, y eso que estoy fijo enfermo, lo que no me deja entrenar con continuidad. Entreno menos que Almodóvar y sin embargo saco bastantes puntos del ranking.
J.J.:  Yo bien, de menos a más, entreno lo justo para remontar a todos, así es la vida. Ahh, y no me enfermo nunca.
P.: ¿Por qué están en la cárcel de Tahíche chicos?
T. y J.J. al unísono: Somos inocentes.
P.: Ahhh, vale, dijo en tono ambiguo, pues empezamos con nuestro superrosco de letras, es el turno de Teo, con la A: "Pérdida o debilidad notable de la memoria".....
T.: Amnesia
P.:Con la B: Dicho de una nación, de una potencia, etc.: Que están en guerra....
T.: Beligerante.
P.: Con la C: Que aparece o actúa conjuntamente con otra cosa....
T.: Concomitante.
P.: Con la D: Dispositivo de una bicicleta que cambia la cadena de plato.
T.: Delineante.
P.: Noooooo, te has equivocado, es Desviadorrrrr. Ohhhhhhhhhh , ya no podrás ganar el rosco gigante. Te quedan 56 segundos. Bien, es el turno de Juanjo ¿Estás preparado?
J.J.: Nunca lo he estado más, ni en un Ironman.
P.: Con la A: Se dice del hereje partidario de Arrio, que, a diferencia de los cristianos, negaba la consustancialidad del Verbo.
J.J.: Arriano
P.: Con la B: Gana desmesurada de comer, que difícilmente se satisface
J.J.: Bulimia.
P.: Con la C: Sustancia negra, resinosa y amarga, extraordinariamente tóxica, que se extrae de varias especies de plantas y que tiene la propiedad de paralizar las placas motoras de los nervios de los músculos.
J.J.: Curare.
P.: Con la D: Marca de material deportivo italiana que empieza con Dia y acaba en ora....
J.J.: Duplicidad.
P.: Nooooooo, la has cagado Johnny, era la pregunta más difícil de la ronda y es lógico que te hayas equivocado.
En su casa de Los Estancos el presi cabeceaba y pensaba que era lógico el fallo porque el chico usaba solo material de sus patrocinadores.



domingo, 8 de julio de 2012

Solo falta un año

De verdad que ya era hora de que escribiese algo en este blog, un blog es como unos espaguetis que deben ser consumidos estando calientes porque de otra manera se quedan tiesos. Aquí en mi stage chicha pude gozarme el Ironman de Frankfurt y emitirlo via wasap para mi grupo de calimeros frankfurters. Para empezar la jornada vi, con lo pelos como escarpias, como llovía duro y parejo en la capital del Meno, recordaba el año 2008 y lo mal que lo pasé en Roth, porque suelo ser minucioso cuando preparo algo pero esas condiciones son difíciles de entrenar en Fuerteventura, ni si quiera en Pájara. Luego escampó y se vio un bonito espectáculo en donde Marino V. el cuasimajorero machacó a todos los que se le pusieron a tiro. El recorrido era muy bonito, por la campiña alemana primero y la carrera a pie en una especie de carril bici paralela en cada momento al rio que atraviesa la ciudad. La cosa promete para el 2013. En cuanto a mis entrenos, estoy en la fase zombi típica post-ironman en la que como si hubiese sido una juerga mayúscula en la mañana siguiente. Ya veremos qué pasa en Agosto para permitirme hacer algo sustancioso en otoño.

viernes, 22 de junio de 2012

San Fermín

El día de San Fermín del 2013, que será un domingo, estaré a la misma hora que abren la puerta de los corrales escuchando el bocinazo de salida del Ironman de Frankfurt en un lago cercano a la capital del Meno. Estaré con las palpitaciones a tope como si me siguieran los toros pero en vez de cornadas serán sopapos de tios y tias embutidos en neopreno. Motivación por las nubes es lo que necesitaba y ya estoy con ganas de empezar a nadar.

miércoles, 6 de junio de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XVIII: Por la comida yo mato)

Apuraba nuestro presi los últimos sorbos de su té rojo con ginseng con cara de tomarse una medicina, en eso consistía su desayuno cada día de la semana desde que dejó de entrenar como Dios manda, nuestro presi cogió su batin recién planchado a toda velocidad, el reloj marcaba las 9:08 h y tenía tiempo de sobra para llegar a Gran Tarajal pero todo lo que hacemos tiene su cara B, por ejemplo, cuando esperas tu vuelo en los aeropuertos con retraso de horas puedes aprovechar e hincharte a tomar latte machiatos en el starbucks. En este caso se trataba de oir el programa de radio de los dos calimeros con más futuro del club (y que más dolores de cabeza daban), se trataba de "Tri en la Trena", el programa radiofónico que se emitía desde la cárcel de Tahíche  y que llevaba la voz y el buen hacer musical de Teo y JohnnyJoe para todo el mundo. Debo explicar que este programa se realizaba originalmente en el Salto del Negro pero ante los deseos de nuestros jóvenes calimeros de ser finishers en el Ironman entonces las instituciones penitenciarias les dieron carta blanca para emitir a pocos metros de donde pasarían en bici el día de la prueba. El programa comenzaba con puntualidad majorera a las nueve de la mañana así que Iván soltó un bufido cuando llegó al interior de su coche y solo alcanzó a oir casi el final de la primera parte del programa, una entrevista a Timo Bracht y a Tito del Club Calima, ambos megaestrellas del universo triatlético. Iván subió el volumen cuando Teo daba entrada a una canción que le regocijaba en especial "El chico del apartamento 512" de Selena y Los Dinos  y más aún con la siguiente "Quererte así es morir de amor" de Camilo Sesto. Iván, dada su evidente influencia en el club les hacía peticiones a Teo y Juanjo de canciones, peticiones que ellos consideraban mejor no ignorar. Terminado el hit setentero, el resto del programa transcurrió así:
Teo: Bienvenidos todos a la segunda parte de nuestro programa Triiiiii en la Treeeeenaaaaaa, desde Tahíche para todo el muuuundoooo, con nosotros tenemos una invitada especial ¿No Juanjo?
Juanjo: Siiiii Teo, hoy tenemos con nosotros a la ganadora del concurso de repostería de las últimas fiestas de San Ginés, se trata de Eugenia Rodríguez. Bienvenida Eugenia.
Eugenia: Gracias chicos por invitarme a su programa, estoy muy agradecida. (Eugenia era una encantadora señora de avanzada edad de aspecto tan dulce como lo podían ser sus postres)
T.: Cuéntanos Euge ¿Cuál es tu especialidad?
E.: Bueno, a mucha gente le gusta mi frangollo, mi keke de zanahoria es legendario pero por lo que realmente estoy orgullosa es por mi bollo (mientras lo decía ponía delante de nuestros calimeros una bandeja de bollos del tamaño de un puño, nuestros dos héroes cogieron uno y no tardaron un segundo en probarlos)
T.: Mmmmm ¡Cómo huele tu bollo! mmmm ¡Y está calentito! Parece de terciopelo.
J.: Y es sorprendentemente salado, lo digo como algo positivo. En serio. Comerse un bollo de estos te salva un Ironman.
T.: Yo esperaba que una repostera como tu tendría un bollo más seco.
E.: Es verdad, suele ocurrir que las reposteras de mi edad tengan bollos más secos e incluso con olor a levadura.
J.: Si si, ese sabor te puede estropear el día.
T.: Tiene un sabor curioso ¿Es por una flor?
E.: No, mi bollo perdió la flor en 1942.
J.: De puro placer tu bollo me ha salpicado en la boca.
E.: Esas cosas pasan. Ponte las botas.
J.: ¿Será que no se comerlo? Y eso que comí muchos bollos en la universidad
E.:Verán que no cuido mucho la estética, y es que de joven me preocupaba mucho del aspecto de mi bollo pero a mi edad he decidido pasar totalmente de rollos y desmadrarme, ya no reparo mucho en él. Les diré que tengo ochenta y ocho años y medio y he estado toda la vida metida en la cocina....recuerdo a mi marido, que en paz descanse, cuando tenía 42 años y le dije ¿Qué esperas idiota? Cómetelo.
T.: Bueno, hemos llegado al final de nuestro programa de hoy y les esperamos mañana con el tema "Qué comer durante el Ironman: ¿Geles o Batidos?"









domingo, 20 de mayo de 2012

Pop life

Lo primero que ves cuando sales a la calle en Puerto del Carmen el día de un Ironman son los centenares de personas que caminan en medio de la penumbra hacia los boxes con bolsas blancas que ponen "warm up" en una mano y un inflador en la otra. En completo silencio, parecían zombis. Menos mal que dormí aceptablemente en la víspera, deben ser las tablas porque un buen porcentaje de los participantes no habrán pegado ojo, solo había que verles la cara de pasmo. El tiempo voló desde que llegué a mi bici en los boxes y como era la primera vez que llevaba el GPS en la muñeca en una prueba sabía la hora sin preguntar a nadie. El día pintaba condiciones inmejorables y así fue, poco viento y poco calor, perfecto. El tiempo se me fue y solo me dio tiempo de bajar a la playa y mojarme, nada de calentar, este detalle no me gustaba pero no era importante porque ya tendría tiempo de calentar. Me coloqué por el exterior porque no quería muchos golpes, pero nada es gratis, si en la salida quieres nadar tranquilo el precio son algunos minutos a añadir al crono porque hay que abrirse en las corcheras. Hiperventilando sonó la bocina, pulsé el start del reloj y tardé 1:15 en tocar el agua, fue la salida más limpia de todas mis participaciones en esta carrera y también la más lenta porque había casi 30 metros entre la primera boya y yo al llegar al giro, y ya saben la fórmula de que el perímetro de una circunferencia es proporcional a la distancia a la boya, o sea, nadan más los de afuera que los de adentro. Iba tranquilo y la primera vuelta se me fue volando, vuelta que fue de 100 metros más que el año pasado y que descontado ese exceso la hice dos minutos más lenta, al final de la segunda vuelta tenía 8 minutos más que el año pasado a esas alturas. Mal rollo, se torcía un poco el bajar de las once horas. A la carpa y una amable voluntaria a ponerme crema solar en todas partes, casi plastones de isdin15 en las extremidades y a subirme en mi cabra, seguía con calma, casi demasiado y al empezar a rodar como siempre se formó un macropelotón interminable hasta Uga, bendigo la paciencia de los conductores de Lanzarote que con resignación eran retenidos en los cruces por los guardias. Los jueces estaban obligados a hacer la vista gorda ante tanto chuparruedismo o de otra forma habrían descalificado a quinentos. Me encontré con Pacote y vacilamos un rato, la bajada a Los Hervideros fue fulgurante y se estiró el pelotón. Vi al primero de frente y ya me llevaba la tira de ventaja. Nada de cansancio y a 33 de media, como unas castañuelas estaba recobrando el buen humor aunque por experiencia eso sube y baja como la bolsa (úlimamente baja más que sube). Este año vi por primera vez como le sacaba un juez una tarjeta negra a un participante, iba un grupo delante de mi y el descaro era tan grande que si no llega a sacarla denuncio al juez. Tenía que llegar y llegó en la subida a Teguise, la primera minicrisis, se me fue la concentración y veia como me pasaba más gente de la que yo lograba adelantar, uno de ellos fue Juanjo que me pasó de forma inmisericorde cantando "Yo no soy una loba, no, yo no voy a quitártelo..." tras el mazazo me estabilicé en la subida a Los Valles que no se por qué siempre la subo bien, la más dura y la que más me gusta. La subida tras Haría me soltó un gancho al mentón y ya me estaba cabreando, menos mal que la bajada a Arrieta me recompuso y el llano a Tahíche lo pasé casi dignamente aunque me imaginaba que Cándido debía estar cerca, efectivamente me alcanzó subiendo y nada más verlo aceleré para no perder comba, increíblemente le saqué unos segundos preciosos, fueron los últimos cuarenta kilómetros los que hice a una media de velocidad mayor ¿Significa eso que me estaba reservando? Tal vez, tal vez me arriesgue a sacar peores resultados pero la sensación de dejar algo para el final es reconfortante. Me bajo de la bici y fue ponerme las zapatillas y la gorra y correr los primeros kilómetros con ritmo fresco, primera vez que puedo constatar mi ritmo y progresivamente pasé de los 4:30 hasta los cinco y pico en la segunda vuelta. No tuve ninguna crisis profunda en carrera a pie pero tuve muchas minicrisis porque esta vez cometí errores de principiante, dado que la bebida isotónica no la podía pasar me apliqué desenfrenadamente a la coca cola y eso me daba subidones y sus posteriores bajonazos además de que bebía demasiado por no hablar de que me estaba desionizando a toda velocidad, ya temía por los calambres si no comía algo salado pronto. A mitad de la carrera a pie bajar mi record en la prueba era una utopia así que acudí al plan B que consistía en evitar que me pasase Cándido que lo tenía a un palmo tras de mi. Teo y Juanjo estaban muy lejos, sobre todo Juanjo que parecía un etíope corriendo. Ortega corría como un niño con su juguete el día de Reyes, estaba flipando, era su primer Ironman en su tercera carrera, este chico está más loco que yo. En la última vuelta vi a Teo sentado con un pajarón, al verme le entraron ganas de correr porque a la vuelta ya no estaba allí donde le dejé. Juanma corría a ritmo constante a pesar de su rodilla y Pacote luchaba contra los elementos para salir a flote. 11:33 mi tiempo en meta, no estaba para tirar cohetes, en términos relativos es un 7,2 (10 sería el ganador) lejos del 8,5 del año pasado pero he de reconocer que si me divertí, como un loco sin atar, que es lo que realmente cuenta, las cifras son secundarias. No quiero acabar estas líneas sin agradecer enormemente a todas las personas que me han dado ánimos y que perdonan mi nivel de paranoia o frikismo que me permiten vivir este tipo de cosas.

lunes, 14 de mayo de 2012

La pequeña tradición

Como ya solo queda hacer la maleta y limpiar la bici es hora de hacer un balance del camino recorrido hasta aquí, porque ya tengo nostalgia y no he empezado todavía. Esas semanas rojas -En mi terminología, roja equivale a más de 22 horas de entrenos semanales- dejan huella como un viaje por el Ártico o por el Sáhara argelino, por los extremos. Los extremos te pueden incomodar pero si luego vas a Picadilly Circus o a Montmartre te parece que estás comiendo en un fast food, que conste que me gusta esa comida pero ver orcas en las islas Svalvard debe ser la repera.
Este año he nadado menos (casi un 12% menos) rodado menos (casi un 3%) y corrido menos (un 2%) que el año pasado, la motivación no ha sido la misma porque pegarse las kilometradas inmisericordes requiere disciplina y muchas ganas, y yo tuve algo de lo primero. Recuerdo que en vísperas de mi primer IM si en el plan de entrenos hubiese puesto 250 km de bici tres veces a la semana los hubiese hecho sin pestañear pero este año calculaba la mejor manera de aprovechar el tiempo ¿Será suficiente? Creo que si, la experiencia es un grado y más kilómetros no siempre es sinónimo de calidad aunque las kilometradas te dan confianza porque sabes que eres capaz. En unos días sabré si no ha resultado el plan.  No solo el Ironman es una pasada, también lo son todos sus accesorios, el ambiente, las caras de los novatos al tocar la fria arena el sábado a las seis y media, los ánimos de la gente, todo cuenta para hacerlo grandioso.

sábado, 12 de mayo de 2012

¿Por qué?¿Por qué?

No, no se lleven a engaño, no es una entrada para disertar sobre la personalidad de Mourinho (actual entrenador del Real Madrid, por si alguien no lo conoce) ni se trata de indagar en el origen de la crisis económica y por qué la sufren en mucha mayor medida las personas que menos se lo merecen, no, se trata de intentar explicar las posibles razones de por qué una persona humana con veintitrés parejas de cromosomas va a participar dentro de siete días en el Ironman de Lanzarote, por orden:
1º) Porque no se tiene una vida plena y hay que llenarla con lo que sea.
2º) Porque se está amargado de la vida y los días son muy largos sin tener algo que hacer.
3º) Por crisis sentimentales y a otros les da por beber.
4º) Por verle la cara de asombro/compasión a la gente que se lo cuentas.
5º) Por llenar la pared de fotos tuyas cogiendo una banda en el arco de meta que ya han cogido mil personas antes que tu.
6º) Porque no se tiene dinero para hacer otras actividades.
7º) Porque se es muy malo jugando al fútbol.
8º) Porque uno es masoca y esto de sufrir termina por gustarte, como lo de tomar tónica o bitter.
9º) Por subir en el ranking majorero ya que pocos lo corren.
10º) Para...pues....no se.
Este decálogo admite adendas y sugerencias.

sábado, 5 de mayo de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XVII: El miedo deja huella)

Bueno chicos, están aquí seleccionados por los servicios sociales del ayuntamiento para instruirles acerca de la vida en la cárcel, la cruda realidad chavales, para eso hemos traido a dos reclusos del Salto del Negro. Así empezaba la lección que daba un policía a tres adolescentes que tenían serios problemas actitudinales en el instituto (disruptivos se les llaman) y que por las tardes se dedicaban a pequeñas fechorías pero que amenazaban con ampliar y mejorar su repertorio. ¡Juanjo, Teo! tronaba el poli haciendo entrar a nuestros calimeros reclusos, los tres adolescentes estaban sentados juntos con cara de fastidio hasta que vieron entrar a Juanjo con una media de nailon negra en la cabeza y la camisa de finisher del Tri122, a su lado Teo con unas gafas de espejo y barba de cinco días, en su brazo tenía un tatuaje que decía "Amor de madre" y varios tatuajes con nombres de mujer tachados con bolígrafo. ¡De pie! gritó Juanjo, los tres chicos se levantaron ¡Sentaditos! gritó Teo y los tres obedecieron ¡He dicho que de pie! tronaba Juanjo y presto obedecieron ¡Vale, siéntense chicos! dijo el policía en tono conciliador. Mi nombre es Juanjo Foulquié -Y el mio es Teo, Folo para los amigos- dijeron nuestros protagonistas mirando a los ojos sin pestañear. Continuó Juanjo: Me han dicho que ustedes son unos lajillas del tres al cuarto ¿Qué han hecho jilis?¿Canibalismo? -Buena suposición, dijo Teo- No hombre, se trata de un hurto en el supermercado, dijo el poli- ¡Ahhh! ¡De eso se trata! Así empiezan y acaban en la trena ¿Qué se creen niñatos?¿Que no he hecho de las mías también? Yo cuando vivía en Almería estuve haciendo pequeños robos, tenía un mono que se llamaba Abu, conseguí una lámpara maravillosa con un genio dentro, estuve saliendo con la hija del Sultán y me perseguía un mago loco llamado Yafar ¿Es eso lo que quieres? ¿Eh? Uno de los chicos le dijo: ¡Tronco, si esa es la historia de Aladdin! Johnny enfureció, se abalanzó sobre el chico y lo zarandeó violentamente, al oido le dijo: Te crees muy listo niñato, cuando estés en la cárcel y te pongan el culo rojo como un tomate los tres deseos que vas a pedir a la lámpara serán: "Para", luego "Por favor, para" y por último "Mátame". Teo intervino: Y cuando frotes la lámpara lo que saldrá de ella no será precisamente un genio. Vale, vale -dijo el poli- no se pasen, no acosen a los chicos. El poli puso orden y rebajó la tensión. ¿Quién es el jefe de la banda? -inquirió Juanjo- ¿Eres tu? apuntando al rubio del centro -Es que nos aburrimos y robamos unas sandalias Hacendado, nada más- respondió el imberbe ¡Eres un payaso! gritaba el almeriense ¿Qué te crees? ¿Que yo no me he aburrido nunca? Una vez me llegó al juzgado una caja con un móvil que sonaba dentro, lo cogí y era un tal Morfeo que me decía que era el elegido, me ofrecieron una pastilla azul y una roja y luego el oficial Smith me perseguía y no me dejaba el teléfono ¿Es eso lo que quieren?¿Estar todo el día huyendo de la pasma? -¡Si eso es Matrix tio!- replicó el rubio mientras sonreía- Juanjo se puso pálido y cogió a su interlocutor con las dos manos por los hombros mientras lo sacudía de pura rabia -¡Eres un payaso, y me estás insultando! Cuando estés en la trena y tengas a veinte tios haciendo cola para darte duro te acordarás de mi, vas a moverte con velocidad esquivando (En ese momento Juanjo casi se agacha y a cámara lenta, como esquivando las balas) ¿Sabes qué? -¿Qué? dijo el chico- fluidos corporales- El poli entonces intervino y dijo ¡Basta, ya está bien! Juanjo y Teo se fueron  y los chicos salieron a la calle con la lección bien aprendida.

sábado, 28 de abril de 2012

El Volcano tiene tremor (no trémor, por favor)

Es que esta prueba no defrauda, tiene un no se qué que la hace especial y nunca te deja indiferente, bien porque las pasas canutas o porque entras en el nirvana. Para empezar solo hay que reparar en que pernoctar con calimeros es una sobredosis de triatlón y de algo más, menos mal que mi compañero de habitación Juanjo fue modélico y dormí, por fin, a pierna suelta.
Tras la tormenta de la noche del viernes en el norte conejero parece mentira que la mañana siguiente Tinajo parecía el edén sobre la Tierra, los torrentes de agua en el monunmento al campesino dieron paso a pajaritos cantando, personas paseando a sus perros (o sus perros a ellos), familias en el porche conversando y a una tropa de gente encantada de ir a ver el Volcano Triatlón que cada vez es mejor.
Llegamos a tiempo a La Santa y lo primero que debe hacer todo triatleta es la guerra sicológica, algunos son unos ases en esta materia ¡estoy fatal, solo pude hacer 500 km esta semana!¡Estás fino tio!¡Qué!, ¿Este año para Hawaii, no? Son algunas de las puñaladas que te lanzan para que tu ego se infle y a la mínima te derrumbres, esa es la táctica Guardiola y muchos triatletas abusan de ella, tanto es así que ya nadie se pone farruco como hacía el presi en sus años gloriosos, así que Iván estaría demodé virtualmente, tendría que reciclarse con un curso intensivo. Pues eso, tras envainar las armas porque en el agua no se puede hablar, nos pusieron en la orilla en la salida más extraña que haya visto, algunos estaban en el agua, otros en tierra y otros eran rebeldes y no retrocedían a las boyas de salida. Lo más alucinante, tras en enésimo discurso inniteligible de Kenneth con su megáfono del chino, fue que al dar el bocinazo, unos treinta participantes se pusieron a correr, si correr, lo más cercano a la orilla que podían y calculo que avanzaron tanto que yo tardaría nadando cinco minutos en cogerlos. Los del otro lado se quedaron con cara de tontos. No se si eso es ilegal, pero muy normal ni ético debe ser, no deber ser muy edificante ver a alguien que complete un kilómetro a nado en cuatro minutos. En lo que a mi respecta estaba con el agua a la cintura y era más rentable nadar que intentar caminar. Nadé bien y sin pizca de ansiedad ante la marabunta. Ni un solo roce tuve en todo el recorrido, algo increíble para trescientos y pico personas metidos en una charca. Vi a algunos calimeros pero yo a lo mio. Salí bien y más aun cuando vi a Teo a unos pasos tras mi, cosa que no sirvió de mucho porque con mi proverbial parsimonia en la T1 se me fue antes de ponerme el casco, con Marcos me pasó lo mismo. En la subidita a Soo cogía al gigante de la mala suerte porque según su testimonio nada más pasarle se cayó y se volvió a aplicar al bricolaje como hace dos semanas, le llamaré Marcos McGyver porque con dos piedras intentó reparar el plato grande, que había quedado con forma de huevo tras el aterrizaje. Ese tio es mi ídolo. Cada vez que lo veo le pasa algo con la bici y sale airoso del entuerto, luego me confesó que hizo toda la bici con el plato chico. Desconocedor del percance seguí pasando gente en esa subida que siempre me gusta subir, incluso pensé que tal vez me estaba excediendo un poco y que sería mejor guardar un poco para después. Alcancé a Toñín que había nadado como un torpedo bajando a Famara, el viento de cara imponía ir con la espalda paralela al suelo. De camino a la villa ya estaba esperando ver caras conocidas y allí estaban, Teo, Jorge y Mateo los primeros. Había que dar más vatios porque iban a tope, por detrás se me acercaban el resto de calimeros y así fue que Juanjo me cogió a unos segundos de bajarnos de la bici. Estaba desolado porque ese almeriense cuando le da por remontar parece un salmón que va al desove en Alaska y yo era un pedrusco del arroyo. A correr, iba bien y pensaba darlo todo, pensé que con mucha suerte y esfuerzo podría coger a Mateo pero al final de la primera vuelta seguí de largo en el punto de giro y perdí al menos treinta segundos, que no pueden parecer mucho pero que en estas situaciones son determinantes, tanto que empecé a temer que mas que coger yo a alguien tal vez sería a la inversa. Vi como el Zorritus se lesionaba y paraba, Toñín y Marcos me dedicaban dardos sicológicos al encontrármelos de frente pero yo me hacía el loco. La última vuelta apreté para neutralizar el acoso de Saúl y se acabó, una lástima. Después a contar mentiras y a exagerarlo todo, como debe ser.

lunes, 23 de abril de 2012

La carne es débil

Eso pensé cuando quedaban pocas horas para expirar el plazo de inscripciones para el triatlón Volcano del próximo sábado ¿Cómo iba a dejar escaparlo? Es verdad que no tengo la rodilla al 100% y que la razón me aconseja no abusar de mi estimada rodilla izquierda, que dicho sea de paso, no tiene la misma personalidad que la derecha. El triatlón ha minado tanto mi psique, me ha hecho pasar tantas hora escrutando a mi cuerpo que ya me he dado cuenta que mis dos rodillas son como si fuesen dos hijas gemelas, se parecen pero no son idénticas. Pues eso, que no podía dejar escapar a mi triatlón fetiche. Me vendrá bien para desconectar de las carreteras majoreras que las tengo más vistas que Lo que el vientos e llevó o Lilo y Stich (Efecto colateral de tener un niño en su momento consumidor compulsivo de deuvedés). Bueno ¿Y cómo van los entrenamientos? Estoy harto que es lo más suave que se puede decir, estas semanas rojas le hacen plantearse a uno asuntos existenciales que solo te planteas en situaciones extremas, menos mal que la experiencia me dice que esto es cuestión de tiempo que pase y que volveré a tener esas mañanas de domingo en que pueda levantarme cuando quiera o dejar correr tanto tiempo como dura una peli de la serie Piratas del Caribe o  parezca mi vida un remake de Forrest Gump. Para acabar, he de aprovechar estos momentos en que mi club sigue siendo tercero de Canarias por puntuación y pregonarlo no sea que no se lo sepa alguien todavía, recuerden que los vikingos estuvieron en América la tira de veces antes que Colón y no se lo dijeron a nadie, luego llegó el genovés en plan guay y lo publicitó bien y fíjense el resultado.  

domingo, 15 de abril de 2012

Día para recordar

Como unas castañuelas estaba al cruzar la meta, hace solo una semana yo ponía en duda que pudiese participar en el Challenge de Las Playitas y es que la rodilla me impidió ir a Corralejo y con el paso de los días no terminaba de ponerse al 100%. Estaba temeroso de mi encantadora rodilla izquierda y también de las legiones de medusas que últimamente acamparon en nuestras playas, viendo el resultado de algunas picadas de esos bichos me daba la impresión que sería más peligroso un medusazo que un pinchazo en la carretera. Estas dos ideas no dejaron de rondarme la cabeza la víspera a la prueba y, afortunadamente,  al final no se dieron ninguna de las dos, ni dolor de rodilla ni aguasvivas. Perfecto.
Ambientazo en los boxes. La playa era una fiesta. Los Pros que salen primero para darles ventaja y así tardar un poco más en cogerlos y que no menguara el espectáculo. Listos todos, nervios contenidos. Al agua, salida con espacio para todos que el Atlántico no es tan grande como el Pacífico pero es suficiente para doscientos y pico embutidos en neopreno. Salí a ritmo de entreno para no llenarme prematuramente de lactatos, tuve que acelerar porque si no me quedaba a recoger las vallas. Nadé cómodo pero me di cuenta que iba algo lento, al final tres minutos menos que el año pasado que hicieron que fuese uno de los últimos calimeros en salir del agua, algo que hacía tiempo no pasaba. La primera transición era larguísima, casi que debían dejar que nos pusiésemos unas zapatillas o unas nailas para ir desde la playa a los boxes. Ya en la carretera me puse a no cometer el error del año pasado de salir al 105% e intentar ir de menos a más. El primer conocido en tropezarme  fue a Juanma al que pasé en Juan Gopar pero que luego me dejó en la bajada de Tesejerague, luego fue Toñín en La Calabaza. En la base de la escalada a Las Hermosas me encontré a Marcos haciendo bricolaje con su cadena y echando espuma por la boca mientras increpaba a todos los dioses del olimpo. La subidita me la tomé con calma, reitero que quería ir a más y sabía lo que quedaba por delante. Efectivamente la siguiente subidita a Chilegua me estaba esperando para machacarme pero esquivé sus golpes como pude. Menos mal que animaban duro desde las cunetas todas esas personas que sería imposible de mencionar sin olvidarme de alguno, a todos muchas gracias de corazón. La bajada a mi pueblo lo hice con todo metido. A cambiarse para correr. La rodilla pasaría la prueba del algodón inmaculada ya que apenas me molestó. Me sentía cómodo salvo un pequeño bajón entre el 12 y el 15. Corrí con ganas y mejor a medida que pasaba el tiempo, a 4:47, hace una semana sufría para ir a 5:22 . Cogí a los enormes Mateo y Juanma y huyendo de Cándido que está que se sale llegé al arco de meta de la mano de Álvaro con una sonrisa inabarcable en la cara. Por esto se entrena lo que se entrena, por esto.

lunes, 2 de abril de 2012

Los idus de marzo

El mes clave, abril es como calcular la frenada en los coches de esa famosísima escena de "Rebelde sin causa" con James Dean al volante y Natalie Wood dando la salida a la funesta carrera, si no llegas pierdes y si te pasas estás acabado. Ni más ni menos, hay que medir bien porque no se puede llagar muy verde ni muy pocho. No siempre se puede estar al 100% una verdad como la catedral de Burgos, ese es un consuelo recurrente cuando las cosas van mal, o mejor dicho no tan bien. No se crean que estoy poniendo las típicas excusas de los que no ganan, primero porque yo he ganado muy pocas veces y segundo porque como mi primer objetivo en una prueba es ser finisher y después viene lo demás (entre ellas que no me coja Cándido) no voy ahora a dármelas de ser un Mourinho de esos que la culpa de que las cosas le vayan mal es del resto del universo. Pues ahí va, en marzo he tenido principio de bronquitis seca (si es que existe), contractura en el gemelo derecho y para rematar la rodilla izquierda me tuvo parado tres días de inactividad total y una semana de ritmos y volúmenes deprimentes, que hacían pensar que era realmente mejor estar parado leyendo una buena novela. Me decía un amigo que esto mi iba a venir bien, que un descanso obligado es como un reset y un anti-síndrome "burnout". La rodilla parece que va a menos pero lo irremediable de todo es que es la primera vez que no me presento a un tri en que estoy inscrito y para más inri el de Corralejo. Ley de Murphy número 33. Relativizar es la clave, hay cosas en la vida más importante que esto ¿O no? 
Lo peor que hay es leer un lastimoso artículo en un blog, así que para terminar diré que los calimeros van a tener que correr mucho y sudar la gota gorda para cogerme porque no me voy a dejar.

domingo, 18 de marzo de 2012

Tabayesco no es una salsa picante

Triatlón con recorrido de ensueño, duro, decentemente organizado y apalizado por parte de los calimeros. Así se podría resumir el fin de semana triatlético, falta claro está lo imposible de resumir que son las barbaridades que llegan a tus tímpanos de parte de los calimas, que se dan intensamente en situaciones de aislamiento, se desatan los chicos y muestran todo su potencial juerguístico y de deformación de la realidad. Vamos por partes. Para empezar el agua estaba helada, tanto que pensé en que era verdad lo que dicen los científicos que dicen que el agua del mar que pasa por Canarias tiene su mínimo anual de temperatura en este mes ¡Y se trataba de un calentamiento! Para algo sirve la ciencia, y también para dar clases en el instituto, que no es poca cosa. El agua estaba cristalina, la arena, los pejeverdes y las rocas del fondo se agradecían. Salimos a la arena e hicimos un minuto de silencio en honor de Manuel Carreño, el dorsal Nº 25 que no estaba entre nosotros. Aplauso unánime. Suena la bocina. No hay golpes, no hay barullo, los problemas venían del fondo del mar, a los pocos metros de avance veias como las rocas estaban a un palmo de tu cara y no exagero, de hecho roce un par de veces con mi mano alguna de esas moles de la escollera. De repente olas, salimos del malecón y el atlántico rugía. La primera boya no se veía y yo seguía a los de adelante. Giro. No se ve la segunda boya, sigo a los que siguen a otros. Veo a Teo y a Juanma. Pájara entera estaba allí. Cuando me doy cuenta, entre el despiste y la corriente brutal estoy a la altura de un sitio muy lejano. Nadé muy bien, en serio, pero más distancia que el resto. La segunda vuelta fue calcada de la primera, uno no sabe que pasa con el mar a ciencia cierta, el mar es así. Salí del agua y en los boxes estaba Teo, Juanma y Brahim. Salgo con la bici sin mucho estrés y al poco me pasa Teo como una bala, estaba concentrado y serio. Veo a Mateo casi parado, a punto de retirarse. La ida a Orzola era entretenida y asquerosilla por el viento en contra. Juanjo me pasó sin piedad haciendo alardes de ir sobrado porque me soltó un par de chistes en diez segundos, se agradecen esos detalles porque te hunden la daga en el costado pero disfrutas mientras tanto. Es un figura. Me gustaba el paisaje, era territorio virgen para mi bici. El ritmo no era bueno. Pronto tendrían que aparecer los primeros, efectivamente ahí estaban y un poco más atrás Jorge, Teo, etc. Mi ritmo empezó a decaer a la vuelta y me percaté de que sería un día largo de verdad. La subida a Tabayesco era preciosa y dura. Un calvario. Los avituallamientos estaban muy separados unos de otros y casi no había comida así que el que se dejó las barritas en casa las habrá pasado canutas o se habrá parado a comer tuneras con cochinilla de Mala. Al llegar a la cumbre el paisaje me sonaba pero al revés, el viento era brutal y bajando a los valles la rueda delantera resonaba como el puente de Tacoma antes de caerse. Cándido debía estar al caer y efectivamente a diez de meta me alcanzó pero un despiste del veterano más las ganas de no dejarme coger me hicieron llegar antes a la T2. Al bajarme de la bici me dice una juez que me pusiera un chip, miro a mi pierna y no estaba la banda amarilla, me lo había dejado con el neopreno y no me había dado cuenta. A correr a ver si podía arreglar el estropicio. Viendo las ventajas era casi imposible así que me dediqué a disfrutar de la carrera y ver como Juanjo se merendaba a todo quisque para ponerse a tiro de los 925 puntos, porque los mil eran de Jorge. Pizzas, helados y bebida a la llegada para mi cuerpo maltrecho. Y solo quedan dos meses para el Ironman, habrá que currar duro todo todo.

jueves, 8 de marzo de 2012

Para, echa un vistazo y medita

El título de esta entrada es casi una entrada en si misma. Me encanta. Entiendo que casi siempre, por no decir always, que todo pasa aparentemente rápido y no reparamos en ellas, al fin y al cabo lo único que de verdad tenemos es tiempo (y es además limitado) y estamos más pendientes de lo que vamos a hacer que lo que estamos haciendo ¿Qué tiene que ver con el triatlón? Pues miren, si estás en medio de esta larga isla, por ejemplo entre Los Alares y La Corte, que es lo más parecido a una pradera de Arkansas en estas maravillosas islas, puedes olvidarte un instante del Garmin y parar a sentir el vientito en tu cara, ver las chuchangas (caracoles majoreros) trepar por la hierba, ver los gorriones cortejar a las hembras y a los conductores de coches pitarte para que te apartes de su camino. Eso es armonia. Otra cosa, al pararte debes intentar no tener remordimientos por hacerlo, no pienses que los otros triatletas irían a 32 km/h en ese tramo y tu te crees Sófocles mientras tu cuerpo pierde las adaptaciones conseguidas semanas atrás, y con lo que eso cuesta recuperar, y con las graves consecuencias que eso trae en el ranking majorero, y ver la carita de Cándido relamiéndose cuando te tiene a tiro en la bici....bueno, pensándolo bien....¡A entrenar como desgraciados sin ver nada más allá del manillar!

sábado, 3 de marzo de 2012

Por eso todas las pelis de miedo se hacen en faros

¿Quién me habrá mandado a mi a hacer esto? Es lo que pensaba mientras el agua del mar tocaba mis pies. Lástima la baja participación, en la arena había tan poca gente que estaba en primera fila y por detrás el público. Sonó la bocina y a meter un ritmo adecuado, alrededor no había mucho riesgo de golpes pero a mi derecha tenía a un viga que braceaba de forma muy abierta y dando manotazos al agua como con rabia, tanto era así que decidí que no lo quería de pareja y me fui para otro lado pero el chico me siguió y estuve todo el rato vigilando esos brazos de albatros. Fui mucho rato solo y en la segunda vuelta no veía a nadie, mala señal. Al salir del agua vi pocas bicicletas para lo que suelo ver y entonces entendí que iba a sufrir para recuperar posiciones. A meter caña pues, la carretera desierta y el siguiente ciclista allá lejos, sin embargo estaba casi seguro que el que se veía a unos cuatrocientos metros era Pacote. Pensé que lo cogería. Por detrás aparecieron Brahim y Juanma, nos estuvimos pasando mutuamente hasta que en Tuineje me puse un poco por delante, íbamos a buen ritmo y con el viento de popa había optimismo. Pacote seguía allá adelante y no cedía. Estaba relativamente contento pero sabía que quedaba la parte interesante por llegar. Nada más bajarme de la bici tenía a Brahim a mi lado, calculé que tardaría poco en dejarme pero va y me dice que me acompañaría porque estaba sopesando retirarse y en la primera subida se queda rezagado. Tenía que estar bien mal para que eso ocurriese. Juanma no había llegado, la primera subida es muy dura y no se corre con ritmo sino con el alma, tenía que haberles dicho a los organizadores que con mis ochenta kilitos ese perfil de ruta parecía diseñado por un enemigo íntimo. En la bajada previa al faro me alcanza Juanma y me coge pocos metros, recuperé la delantera en la escalada al faro y entonces aparecieron esas rampas que te hacen la vida imposible. Un pie delante de otro. Ritmo asqueroso y al coger el coletero de manos del voluntario Alberto (El de Plástica) volver para meta. En la bajada Juanma no se dedica a preservar sus rodillas y baja como una moto, consiguiendo una ventaja que sería definitiva. Más adelante Brahim me pasa y deja tirado a Juanma. Por detrás Sito estaba desencajado y Juan José con su sonrisa eterna y su buen rollo. Al llegar a meta me quedé con el regusto de que esta no era mi carrera y que podía haberlo hecho mejor pero las excusas además de inútiles son fastidiosas y como consolación me dicen que quedé primero de mi grupo de edad, con trofeo incluido.  Lo mejor de todo vino con las mentiras de mediana intensidad de los calimeros y sobre todo la guerra sicológica de Brahim que la ha convertido en un arte, cuando me dijo que se retiraba y luego me dejó como un kleenex usado pensé que tuve que haber sido muy malo en mi vida anterior para merecer esto. En el otro extremo Juan José cuya candidez le hacen decir solo verdades por lo que los chicos del club le miran como a un bicho raro. Este club es la monda. No está mal para un sábado de carnaval ¿No?

martes, 21 de febrero de 2012

I love Nucky


"No por esperada la primavera deja de ser hermosa" es la versión romántica de esta otra "No por temida la fase naranja deja de ser menos machacante" Si, así es, desde hace ya unas semanas mi hoja de cálculo tiene las celdas de horas de entreno global con fondo naranja holandés, y a punto de pasar al carmesí cardenalicio. Debí haber nacido dentro de 500 millones de años y no ahora, mis motivos son que dentro de quinientos millones de años el día será más largo, pues si, en la época en que reinaban los dinosaurios y en que no existía nada parecido al ser humano, en esa época en que nuestros antecesores eran algo similares a unos hurones (y algunos siguen siéndolo) y por supuesto en la que tampoco existía el triatlón el día duraba veintitrés horas, es decir, los días eran más cortos, esta ralentización del movimiento de rotación terrestre se debe al rozamiento de la atmósfera y las corrientes marinas. Si siguiese así en unos millones de décadas el día duraría unas horas más, lo que me permitiría dedicar algo de ese valioso tiempo a la vida en general.
En lo que a la competición se refiere el carrusel de pruebas de esta primavera está pronto a empezar con el Lighthouse Classic, no se por qué le llaman "Classic" si este es su primer año pero le queda bien. Pues eso, desde el día 3 de marzo y casi cada dos semanas este que les escribe entrará en fase anaeróbica a tutiplén para recuperarme y volver a las andadas. Si es que sufrir es malo pero crea adicción. Nos vemos y por último les recomiendo que vean la serie Boardwalk Empire, acaba de terminar la segunda temporada y aún no me he recuperado tras ver el capítulo final.

sábado, 18 de febrero de 2012

La fusión de dos mundos


Es lo que sentía que ocurría ayer ¡Un triatlón escolar! es decir, coexistir en tiempo y lugar mi trabajo y mi otro trabajo no remunerado. Parecía que me había desayunado unas setas mexicanas alucinógenas con leche en lugar de muesli o gofio. A las diez de la mañana me eché al Atlantico para competir con mis alumnos y mis compañeros de trabajo. Flipaba ¿Cuantas veces en mi vida triatlética podré volver a ver los boxes con todas las bicicletas cuando llego a la T1? ¿Cuantas veces al llegar a la T2 no veré ninguna bici? ¿Cuántas veces al llegar a meta solo veré público? Este era el momento y si bien es verdad que algunos espectadores como Alfonso el municipal me gritaron ¡Abusador! yo les sonreía y les respondía ¡Que entrenen! En realidad la mejor manera de honrar a mis rivales era rendir al máximo. Las apuestas estaban divididas con Paco el profe de Educación Física, excelente atleta pero al que se le notó que últimamente hace de todo menos entrenar. Por otro lado mi vecino-compañero Antoñín que nada como un atún solo hacía el primer sector de su equipo y el cigarro le quita posibilidades así que la incógnita venía de los alumnos, al final me fue bien. Todo magníficamente organizado por los chicos del Ciclo Superior del TAFAD y al frente el calimero Juanma Sánchez. La historia de la carrera empezó con puntualidad británica con Cristina dando el bocinazo y mi gemelo con la contractura fastidiosa al primer paso en la arena. En el primer minuto había dos alumnos delante que empezaron muy rápido y tuve que emplearme a fondo para alcanzarlos antes de la primera boya, después a mantener un ritmo decente porque temía que Antoñín estuviese merodeando y no lo tenía controlado. Salí del agua y el neopreno se resistía. Una vez en la bici la ventaja se me hizo definitiva y al correr no había que forzar mi gemelo derecho que, ya se sabe, hay que mimarlo para que no se rebele. Mañana de triatlón y magnífico ambiente. Mejor imposible.

lunes, 6 de febrero de 2012

Un buen comienzo


No me gusta decir que tenía razón, no quiero ser ventajista pero ¿Qué les dije? Justo lo que pasó, con algunas variantes claro. Para empezar la azafata del ferry nos dijo que nos fuésemos para la parte trasera de la nave, frase esa que solo había oído en películas como La aventura del poseidón o de la otra más reciente Titanic y la verdad yo no tenía vocación de ser Leonardo Di Caprio, ni si quiera por Kate Winslet. Menos mal que me había tomado dos biodraminas (la dosis máxima para un adulto) media hora antes. No resultó, no había terminado de verse la Isla de Lobos y ya estaba echando la pota. Parecía un capítulo de pesca extrema de cangrejos en Discovery channel. El día prometía. Nos bajamos del barco y mi cuerpo siguió bamboleándose un buen rato más, tanto que solo con la adrenalina de los boxes logré espabilar. Ya en la playa la speaker dijo "Chicoossss, hay que ir al pantalán y volver dos vecesss". Por un momento pensé que era broma pero nadie se rió, ni vi que Cándido descorchara una botella de Dom Perignon al oirlo así que tenía que ser verdad. Di dos pasos atrás, pensé que si daban la salida y para evitar golpes me hacía un sudoku en la orilla no me sacarían ni un minuto. Esta batalla iba a ser tablas si o si. Efectivamente nadé con parsimonia, a tres metros de cualquier extremidad humana con respiración controlada, pulsaciones en su sitio y aún así cuando llegué a boxes la alfombra azul parecía el escenario de una asamblea del Club Calima, todos estaban allí. La prisa no me había embargado porque hice una transición digna de un Ironman (en cuanto a tiempo, no de efectividad) tardé una pasada multiplicada por dos. Me subí a la bici y entonces empezó el asunto a coger color. Salí por esa subidita que echaba de menos y pasé por la gasolinera, me sentía bien y fui cogiendo gente, hasta yo estaba sorprendido de lo bien que iba tal y como estaba entrenando últimamente pero la adrenalina es una hormona milagrosa y más cuando ves a calimeros. Uno, dos, tres, cuatro, cinco calimeros alcancé. Flipaba y solo pensaba en no quemarme porque mis glándulas suprarenales no daban a basto. Solo se me ocurrió pensar una vez ¿Y Teo? No lo veía por ningún lado hasta que un instante después le vi la carita de frente, no me lo podía creer, me llevaba una buena ventaja y yo sin ver saber en qué concha me escondió el trilero la bolita. Pues nada, a bregar a ver si lo cogía. Al bajarme de la bici tardé un rato en coordinar bien la zancada y poner un ritmo suficiente para que Rayco no me alcanzara pero insuficiente para trincar al trilero. Nos esperaba la stracciatella.

viernes, 3 de febrero de 2012

Temporal a la vista


Tal vez quise decir temporada en el título de esta entrada pero como los seres humanos nos hemos, desde siempre, obsesionado por controlarlo todo pues nos ha dado por controlar el futuro y nos pasamos todo el día mirando el parte metereológico, con lo chachi que era antes que te cogía desprevenido cualquier cosa y ahora sabes hasta cuando te vas a caer. Yo que creo que no soy un extraterrestre la mayor parte del día me puse a ver el windguru y antes que en la cifra me fijé en el color de las celdas. Ese color rojo bermellón no dice mucho a favor de la placidez del fin de semana en ciernes, de hecho he pensado que es imposible que tal cosa suceda. Me entró una rebeldía al futuro y pensé que no va a ocurrir que nademos entre olas perfectas para Kilauea ni que ¿corramos? el domingo con vientos de 50 km/h (7 por encima de mi límite particular para seguir vertical en la bici) y rachas de casi 80 (Ja ja). No me lo trago. Les diré que va a a pasar, primero cogeremos el barco con algo de viento, estaré a punto de marearme como un pato, iremos a desayunar un bocata de mortadela como los de Bene, nos reiremos un rato, repartiré los carnets a los calimas, nos vestiremos entre mentiras y frases de autoayuda, correremos y de vuelta nos comeremos un helado en Corralejo. Parece una obra de Handel, parece que la has oido antes pero no es así, siempre es distinta.

lunes, 23 de enero de 2012

Todos somos gatos


¿Qué es entrenar? La wikipedia dice que es el método más adecuado para conseguir una meta ¿Sabrán las células musculares lo que es un planning? Algunos creen que si, la fe mueve montañas ¿Puede la cabeza estropear lo que hacen tus pies? Estoy convencido de ello, entrenar es un arte y como Picasso no le gusta a todo el mundo aunque Velázquez si gusta a casi todos, entonces si te gustan Picasso y Velázquez a la vez disfrutarás siempre si así lo quieres, la clave es tener sensibilidad. Den Xiaoping, expresidente chino fue famoso por decir eso de que "Gato negro, gato pardo, lo importante es que cace ratones".
Las costumbres son difíciles de esquivar, el sábado pasado podía haber sido mi séptimo Du de La Santa, este año las cosas no eran iguales, nunca lo son, este año la tralla que se avecina hizo que una parte de mi psique reflexionara y me dijera que era mejor guardar un poco las fuerzas, y las ganas, porque no quiero por nada del mundo quemarme de tanto trajín, perder las ganas y todo eso, es lo peor que le puede pasar a uno, así que mi primera del año será el Enduroman cuando hay algunos en el ranking que pasan de los dos mil puntos. Si es que la gente está como una moto, en todos los sentidos, eso de la vida pausada y contemplativa con un libro en una mano (no me refiero a literatura erótica) y en la otra una taza de te me suena a cuento chino. La gente sale a carrera por semana y no termina en el hospital. Como dijo Fidel Castro "Pa' trás ni para coger impulso" ya saben, ser un friki es malo pero no serlo es peor.

sábado, 21 de enero de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XV: Cadena temporal)


¡Tachán! el sonido metálico de la reja al cerrarse resonaba en su cabeza. No se podía creer Teo lo que le estaba pasando, hace solo unas horas que paseaba con su bici por Betancuria cuando lo detuvo un macrocontrol policial colocado en la plaza de la antigua capital isleña. Lo confundieron con un exboxeador-neurólogo-ventrilocuo-y lo más grave-narcotraficante somalí y por mucho que nuestro joven calimero insistía en el error de los agentes estos no le creyeron cuando les dijo que lo más quinqui que había hecho era haber aparcado en una plaza para minusválidos en el concierto de Shakira. Le mandaron para el Salto del Negro y luego se aclararía eso de que no era el fascineroso africano. Los otros presos apostaban a ver cuánto duraría antes de derrumbarse porque muchos lloraban la primera noche. Teo aguantó. Al día siguiente en el patio les dijo a todos los reclusos que era inocente y los chicos le respondieron que allí nadie era culpable, que sus abogados la habían cagado. Fue en una de esas tertulias de nivel en el patio donde conoció a Juanjo Foulquié, almeriense como Bisbal que no tenía el duende de su paisano. Se hicieron inseparables, sobre todo porque el peninsular conseguía de todo dentro de la cárcel, que si cámaras de válvula larga, cadenas ultegra, barritas energéticas...vamos, de todo. Teo solo le pidió dos cosas, un tronchacadenas y un poster de Cameron Díaz. Entendía el pedido, no se podía vivir sin esas cosas. Pronto Teo se granjeó la amistad de todo el penal porque le arreglaba los móviles que petaban a todo el que se lo pedía. Todos los Blackberry, androids y aifons que casi morían el los revivía como un médico a un infartado de miocardio, esta habilidad no pasó desapercibida para el alcaide que le empezó a pasar algunos de la calle y cobrando veinte eurazos por cacharro. El alcaide se estaba forrando a costa de nuestro héroe. El tiempo pasaba. Una vez, tras unas series a 3:40 el kilómetro llegó sudando a las duchas Teo y se le acercó uno de los cabecillas de la cárcel dándose esta preocupante conversación:
Cabecilla: Hola chaval
Teo: que pasa tio!
C.: Sabes? Yo podría conseguirte isostar y High5 sabor frutas tropicales cuando quieras
T.: Si? Que guay
Mientras el cabecilla le miraba todo el cuerpo añadió ¿Quieres que te enjabone la espalda?
T.: No hace falta, gracias, yo llego hasta el homoplato con el codo
C.: Te lo decía por ser amable pero si no quieres te puedo obligar.. yo consigo todo lo que quiero y ahora o más tarde te voy a enjabonar la espalda, te lo aseguro.
T.: Ahh vale gracias, cuando me haga falta te llamo, eres un puntal.
Terminó su ducha y Teo pensó que le haría falta coraje para evitar que le enjabonaran la espalda más de la cuenta. Eso era territorio virgen.
Pasaba el tiempo tan lentamente que a Teo le daba impresión que desperdiciaba su vida, entonces decidió hacer algo por lo que valiese la pena vivir, se dedicó a enseñarle a un joven recluso las artes del entrenamiento para triatlón. Los progresos del chico eran increíbles y llenaban el alma de Teo. Hasta que el tiempo que empleaba Teo en adiestrar a su Padawan se lo quitaba a eso de liberar móviles lo que hacía menguar los ingresos atípicos del alcaide. La paciencia del jefe del cotarro se agotó y no tardó en prohibir cualquier actividad relacionada con el triatlón dentro del recinto penitenciario, algo totalmente injusto porque se podía jugar al golf y a la bola canaria sin ningún problema, asaderos incluidos. Teo estaba enrabietado y permanecía largas temporadas cabizbajo y sin soltar palabra, un día su colega Juanjo le preguntó qué le pasaba y nuestro héroe le soltó, con la mirada perdida, barba de cuatro días y el pelo sin lavar: "Sabes, me gustaría estar en un sitio tranquilo cerca del mar, donde pudiese tener una casita y dedicarme al bricolaje y ocasionalmente al macramé" Juanjo le respondió: ¿Dónde? el espigado pajarero le espetó: ¿Conoces Tarajalejo? Allí necesitaría a alguien como tu que me lleve los entrenos. Juanjo se quedó preocupado. Esa noche hubo tormenta en la capital y Juanjo se temía lo peor, la actitud depre de Teo le inducían a pensar en que algo malo pasaría. Por la mañana pasaron lista y la celda de Teo estaba vacía. Lo buscaron por todas partes y no estaba, en la piscina, bajo el tartán, entre las bicis relucientes...nada ¿Qué había pasado? Pues que harto de la vida Teo había hecho un agujero en la pared con el tronchacadenas ¿Cuánto crees que se tarda en hacer eso? Yo pensaba que una eternidad pero Teo tardó veinte minutos porque estaba bien afilado el chisme. Se escabulló por un agujero de 2x2 metros y se metió por la tubería de desagüe ¡Cuanta mierda tuvo que aguantar! se arrastró, aguantando el tipo como un machote y terminó saliendo por Mogán en solo seis horas. Al salir fue directo a La Caja para retirar los fondos que había acumulado a nombre del alcaide, alquiló un coche y se fue a Tarajalejo, allí le mandó un wasap a Juanjo. ¿Quieres que te inscriba en el Volcano?

viernes, 13 de enero de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XIV: Lost)


Vale, vale.....lo entiendo. Vale chaval te entiendo, no es culpa mia que hayas engordado.......ya se que la xerigrafía se cae al segundo lavado.....¿Qué?....¿Que ya solo se lee ALI A? Mira chaval, en cuanto vuelva de mis vacaciones arreglamos ese asunto, le damos otro planchazo y queda ese mono como nuevo, pero es que estoy en Santiago........ese Santiago no, el de Chile........pues haciendo un triatlón....bueno titán, nos vemos......chao. El menudo Markos se quedó mirando para el letrerito rojo de su iPhone que decía finalizar mientras pensaba que por culpa de la xerigrafía y por no restringir las llamadas el vacilón le saldría caro. Los calimeros querían estar de punta en blanco y eso incluía llamadas a suramérica si hacía falta. Acababa de terminar el triatón Rapa Nui y se disponía a tomarse unas merecidas vacaciones tras una temporada repleta de entrenos y casi tantas pruebas. Le debía más de una a su novia y debía pagárselo con unas semanitas en Australia....mmmmm, pensaba, de Melbourne a Perth en autocaravana y parando donde quisieran, nuestro menudo personaje se relamía solo de pensarlo. La parte chunga del asunto es que su novia llevaba dos días de viaje en el otro sentido, ella estaba en Singapur via Dubai y el iba en sentido contrario, tenía que tomar el vuelo 815 de Oceanic Airlines con destino Auckland, tenía preparado su smartphone con todas las aplicaciones posibles de la iTunes Store, incluido el gato que cuenta chistes y el cachorrito que habla con voz de falsete, este era su favorito y a todos sus clientes le enseñaba el smartphone que contaba chistes de Cándido con la voz de un timple. Ese perrito le tronchaba. Nada más subirse al avión se dispuso a relajarse y a intentar dormir, el jetlag le mataba, y eso que era chico go-go y sus noches en el Pachá le dejaban a pleno sol al terminar su jornada. Su otro trabajo de aparejador tampoco ayudaba, que si mediciones de noche para evitar el tráfico, que si patatín que si patatán. Era hiperactivo y debía dormir para no estar impertinente y pasar unas vacaciones como debe ser, con una sonrisa de oreja a oreja. Intentó dormir, comió, se levantó, estiró los isquios, hizo automasaje, leyó el último de Harry Potter de tres tiradas y se zampó la revista "Finisher majorero", sobre todo el artículo "Sobrepeso en pretemporada: La delgadez está sobrevalorada" firmado por Sito, colaborador habitual en la publicación. No conseguía dormir y se tomó un valium con sprite a ver si lograba. Al poco estaba tieso como una tea. Empezó a soñar que ganaba en Wanaka y que iba a Mercadona y todas las cajas estaban libres para el solito, luego se imaginó que era un Dios griego que se enrollaba con chicas mortales y mientras estaba ligándose a Emily Blunt sintió unas pequeñas sacudidas que pensó eran parte de los efectos especiales del sueño. Luego mucho ruido. Agua. Olas. Arena. Se encontraba en un amanecer en una playa de arena blanca como la espuma, cocoteros cargados y una brisa suave. Tardó un rato en darse cuenta que no era un sueño, había sido el único superviviente de un accidente aéreo, único porque no quedaba rastro de nadie, salvo la cola del avión que sobresalía del agua y unas cuantas maletas diseminadas por la arena, se puso a recoger todo lo que quedaba. Ropa, sujetadores, libros, barritas energéticas por un tubo (eran las suyas). geles y bebidas isotónicas que no eran suyas, eso era todo lo que quedaba. También tenía un casco con el que hablaba a diario para no volverse loco y al que llamó "Giro". Pasaron los días y tuvo que aprender a pescar con un palo afilado como lanza. Comía cangrejos, burgados y de postre una powerbar sabor banana. El agua la sacaba de los cocos y con el isostar le hacían sentir como en casa. Pronto empezó a pensar que nunca saldría de allí, pensó que si la montaña no va a mahoma....entonces se puso a fabricar una bicicleta con troncos y esparto. Sentía que debía entrenar. Nadaba en el pacífico sur y corría por la arena mojada que tiene más tracción, el gimnasio eran los cocos en lugar de mancuernas. Solo le faltaba la bici y tardó varios meses en acabarla. Entrenó a tope pero no era todo lo feliz que el quisiera, le faltaba algo. Pasaron los años y hasta aprendió a sacarse una muela con un tronchacadenas. No había dentistas. Harto de la situación cogió las pocas barritas que le quedaban y se fabricó una balsa con troncos, se llevó a Giro y a su iPhone que se había quedado sin batería tres horas después del accidente pero le tenía cariño al trasto y nunca lo soltaba. Esperó a los alisios y se echó a la mar, tras una tormenta perdió a Giro y a su móvil. Pensaba que todo estaba perdido hasta que la siguiente mañana se encontró en otra orilla de otra playa con un montón de gente alrededor, todos vestidos de neopreno y gafas de nadar. Pensaba que había muerto, vió el letrero del arco de meta: "Oi Toka Kiki Trathlon Festival 1,5k-40k-10k", salió corriendo con sus barbas y su pelo rasta y llegó a la altura de lo que parecía un juez porque tenía coleta y barba blanca con gafas de pasta, le quedaba un hilo de voz con el que pudo decir ¿Todavía puedo apuntarme?