"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de absoluta oscuridad. Peligro constante. No es seguro volver con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".
(Ernest Shackleton en los periódicos británicos reclamando voluntarios para una expedición a la Antártida en 1914)

lunes, 7 de julio de 2008

La cabra ya está en su corralito



Y es que como había oído que meter la bici en la maleta Massi era complicado (El León dixit) y los nervios me pudieron, esta misma tarde embutí la cabra en la maletona y tardé más o menos quince minutos, y porque lo hice con cuidado porque tengo que reconocer que pequé de precavido y le quité el sillín con su tija porque la chica no quería estrecheces y además le puse protecciones en los dientes para que no le pasara lo que a Pablo que le rayaron uno de los tubos. Hay que ser bestia para traspasar la maleta. Pues me sobra espacio para meter los tupperware con ensaladilla y croquetas de atún que me llevaré por si las moscas y las Böcklunders me caen mal.

Hoy me encontré con Iván y se le nota en el semblante que le gustaría ir a Roth, pero como la única que está entrenada es la perrita tendrá que ser para el 2009 si es que se dan las condiciones. En cuanto a los entrenos, todo es suave como mimosín, nada de dureces ni prisas por llegar, nada de montaña. ¿Y de nadar? mejor a la velocidad de un burgado.

domingo, 6 de julio de 2008

Llega la esperada semana Nº 37


Entrenar, lo que se dice entrenar, más bien poco, dejar el cuerpo maqueado para el domingo y disfrutar del día y del viaje, vacilar y tener los ojos bien abiertos.
El balance numérico puro y duro cuasifinal de estas 36 pasadas semanas se resume en que he nadado 461 km, he pedaleado 8.316 km y he corrido 1.316 km. Todo esto supone que he estado dándole a la matraca una media de 15 horas y 20 minutos a la semana, aunque la media no hace justicia a lo vivido últimamente porque la mayor parte del volumen de entrenamiento se concentró en las últimas 16 semanas. Queda rematar la faena y comerse la guinda del pastel el próximo domingo.

sábado, 5 de julio de 2008

Más vale tarde que nunca



Y es que , al fin, me llegó el dospiezas de larga distancia. Casi me veía haciendo Roth con el mono de corta distancia, que no está nda mal pero que ya en el volcano notaba incomodidad en la ingle al apretar más de la cuenta en la zona noble de mi cuerpo.
Ayer y hoy la probé (6 h de bici + 1 a pie en total) y ni un reproche, la cosa promete.
En la foto se puede ver a algunos miembros del club con las prendas de calle...vamos, para los desplazamientos, no se ve bien pero el logo del club está en la solapa. Como dice Iván, correr, lo que se dice correr, no sé, pero guapos los primeros.



miércoles, 2 de julio de 2008

¿Llevaré gorra blanca o azul?



Me detengo segundos pensando ese tipo de detalles intrascendentes y hasta estúpidos para cualquier mortal, pero que en un IM son cosa seria. Otras cuestiones como el reglaje de la bici o las zapatillas que voy a llevar en la maratón ya son palabras mayores, son cosa de vida o muerte. Todo se debe al estado de obsesión esquizoide que embarga a un triatleta de IM, que solo piensa en una cosa cuando faltan 11 días para un evento para el que ha estado esperando desde noviembre. En uno de mis sueños me veo atravesando la meta y el público se queda cegado de la energía que desprendo. Fíjense en la foto, ni el arco de meta se ve del fogonazo. La alegría tiene esas cosas.

domingo, 29 de junio de 2008

Por la cuesta abajo



Si la preparación a Roth fuese la clacicissima Milán-San Remo, ahora estaríamos bajando el Poggio, puertito del que sólo queda bajar a la meta. Pues así estamos, a un palmo del objetivo y empezando a elaborar la lista de cosas que hay que llevar, aunque se que siempre faltará algo.
Esta fase es el preludio, así que hay que estar al loro, nada de jugar partiditos de baloncesto, ni escalada con cuerda, etc.
Es como para estar emocionado, ¿o no?

domingo, 22 de junio de 2008

Ya empezó el verano


¿Se acuerdan de la peli favorita de Iván? si hombre, Gladiator, cuando al principio, en la batalla de Germania,¡qué casualidad!, el héroe le dice a su tropa: "fratres...(sic) si se ven en un verde prado bañado por el sol, es que se encuentran en el Elíseo y estáis muertos". Pues lo mismo diría yo a los triatletas, pero actualizado: "Si se ven en una hamaca en la playa bañada por el sol es que estáis en Fuerteventura y habéis petado en la maratón con una pájara de narices". No quiero dar miedo, pero con la falta de glucosa en sangre se tienen alucinaciones y si me da la pájara mi sueño favorito sería estar en las playas de Jandía con una brisita y una birra helada en la mano. Por eso será mejor comer y comer todo el día y dejar la playa para el día después. Al León su sueño favorito sería correr detrás de una graciosa gacela en el Serengueti o en el Kalahari, mientras a su lado pasan los triatletas a cámara lenta sin sonido (como el desembarco en Salvar al soldado Ryan).
En cuanto a los entrenos de hoy, ¿qué voy a decir?, ya es rutinario, levantarse pronto, bici, correr y hacer la comida. Menos mal que los volúmenes se han reducido y no tengo que correr a la hora del telediario.

domingo, 15 de junio de 2008

Solo queda una luna

El día de la carrera la luna estará igual que hoy. Casi que se empieza a oler el asunto. Los volúmenes de entrenamiento menguan, la cabeza da vueltas, el estómago mariposea, es decir, igual que cualquier otro triatlón pero con la salvedad de que no es el día anterior sino casi un mes antes.
Siempre recuerdo lo que recurrentemente dice Iván, y que me sale al consciente cuando estoy corriendo a las 13:30 h a 30 ºC en mi Ciudad Deportiva: "Para hacer un Ironman hay que renunciar a muchas cosas". Tiene razón, la primera de todas es a dormir una mañana de domingo, la segunda es a no dormir la noche del sábado, etc, etc. Podría seguir así hasta aburrirles pero haciendo un balance previo a Roth, cuando ya me he hecho casi el 90% del volumen total previsto para el objetivo, he de decir que correr un IM debe ser la hostia porque si no fuese así los boxes de dichas pruebas estarían vacíos (o bien es que los triatletas de IM están locos de remate y no tienen familia ni amigos ni ná de ná). Puede ser que dramatizo porque soy primerizo y puede que me haya pasado de rosca con este asunto, pero esto del IM es casi un estilo de vida como la de esos surferos que viven en una furgoneta para coger olas al amanecer con un frio que pela o los montañeros que van a los ochomil y se les congelan los dedos y se los amputan y vuelven a subir...¡Qué chungo es estar enganchado a algo! (¡O que guay!)