"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de absoluta oscuridad. Peligro constante. No es seguro volver con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".
(Ernest Shackleton en los periódicos británicos reclamando voluntarios para una expedición a la Antártida en 1914)

viernes, 21 de diciembre de 2012

Esto no se acaba todavía

Esta entrada del blog está redactada a toda velocidad no sea que lo del fin del mundo sea verdad y me deje a dos velas, sobre todo tengo que celebrar que me han publicado en papel una reseña en la revista Triatlón. Lo celebro porque el glamour del papel es insuperable, tocar el papel couche y ver tu nombre allí es como pasar a toda máquina a algún calimero en alguna carrera y ver su carita de sorpresa y perplejidad. A este ritmo los personajes reales en que se basa la serie de artículos Planeta Kalima me van a pedir parte de los royalties que se generen. No me importa, sin esos frikis la inspiración sería imposible. Si pasase más tiempo con ellos ganaría un nobel de literatura.

viernes, 7 de diciembre de 2012

210

Es el número de días que, por costumbre y autoconvicción, dura la zona del control extremo de todo lo que hago, días de planificación y de mentalización. 30 semanas antes de la prueba objetivo del año, con su, en ocasiones brutal subida de volumen, sus graciosos picos de intensidad, su paseo por la candente meseta bermellón y con su cosquilleante final tras una pequeña relajación...la meta. Las treinta semanas de la disciplina en la que la mente se cuadricula y solo piensas en una cosa (o a lo sumo dos cosas, la otra es la de siempre, la que viene de fábrica en el firmware), época simple en la que no te da tiempo de comerte el tarro más allá de decidirte si tiras para Tesejerague o para Tuineje al llegar a la rotonda. Esta fecha requiere un homenaje porque a partir de mañana seré sicológicamente menos libre pero no menos feliz. Que alguien me lo vea.
 

jueves, 8 de noviembre de 2012

El porqué de la existencia de los frikis

En este mundo debe haber de todo, no solo porque lo decía mi abuela si no porque cuando la naturaleza echa los dados las posibilidades de existencia de distintos  tipos de personalidad son proporcionales al tipo de personas, infinitas, pero lo que si es verdad que hay un rasgo que unifica las psiques de muchas personas y es la tendencia a querer destacar en algo, solo hay que mirar al personal que suele esforzarse en lo que más aptitud tiene para destacar algo de la media, pero si puede chupar cámara ahí va y se lanza para conseguir su minuto de gloria. Otras personas tiran de arte y de labia y adornan lo que hacen para lucir forzosamente. Los triatletas buscan el camino más tortuoso, camino que comparten con faquires, chalados y trastornados varios que es el de impresionar a la basca por lo bestia que pueden llegar a ser. Los triatletas rápidos se decantan por el sprint para destacar en esa distancia, pero los que no tienen tanta chispa tiran para el lado oscuro que es la larga distancia y ahí, ahí compañero no hay límite más que el que el cuerpo aguante. Claro, si se trata de ir más lejos, lo más lejos es el infinito y por definición no se puede alcanzar. No nos queda nada. Ya echo de menos las frikadas de entrenar 25 horas semanales ¡Abajo el descanso!

domingo, 4 de noviembre de 2012

Il interregno

Casi que debería pedir disculpas a todos mis (pocos, pero suficientes) lectores por haber tardado tanto en escribir algo en este humilde blog, pero como nadie me da un penique por escribir y solo lo hago por amor al arte pues tampoco voy a llegar tan lejos. Entre medias solo he nadado de Lobos a Corralejo, prueba que adoro aunque sea mal nadador. Hasta el año pasado la travesía de Lobos era el punto final de la temporada, pero como este año todo es distinto he estirado los entrenos de mantenimiento hasta el puente de la Constitución para así empezar ocho semanas después de lo habitual y llegar a punto a Frankfurt. Estas semanas son y no son, los entrenos son de risa y la consecuencia son los kilitos de más sobre el máximo que me impongo. Va a costar bajar el número de la balanza. Todo sea por renovar el panorama, la idea de correr un Ironman distinto a Lanzarote es un desafío muy atractivo, ya me he instalado todas las aplicaciones sobre mapas de la capital del Meno, soy un friki multidimensional. Dentro de poco será la asamblea del club, casi un Ironman de la risa.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XXII: Viva el rock)

El estruendo era digno de la fama del trasto, ese escape que parecía un trueno de esa Harley llegando al aparcamiento del estudio de grabaciones Abbey Road Fabelo Studio Recordings. Se bajó raudo mostrando sus botas vaqueras con espuelas de plata, su chupa de cuero sin camisa que ocultase su tableta de chocolate y sus gafas con doble cristal para según las condiciones de luz. Ni entró en la habitación de los controles y fue directo a la zona de grabación insonorizada donde le esperaban Jorge Abajos, Iván Fofonov y Brahim, los miembros del grupo de Rock más famoso de esta isla y parte de Fuerteventura llamado Blue Oyster Cult (originalmente se llamaban Los Pecos pero ese nombre ya estaba cogido y el mercado anglosajón estaba esperando).
Nuestros triatletas-rockeros casi se atropellan mutuamente para saludar al gran Tito Dickinson, productor musical de fama mundial que estaba de vacaciones en Costa Calma y accedió a producirles el disco a nuestros héroes de la canción. Tito no solo era el mejor productor, también trabajó un tiempo en el Ayuntamiento de Tuineje y como se lo pasó fenómeno en este municipio volvía de vez en cuando para saludar a los amigos. Era un divo de los pies a su cabellera engominada.
Jorge: Tito, no sabes como estamos agradecidos de que nos permitas grabar este tema contigo. (Todos asentían con una amplia sonrisa).
Tito.: Nada nada chicos, es un placer para mi, Tito Dickinson, "El Tito Dickinson". Les he traido un batería y un teclista de mi confianza para completar el grupo, no se ofendan, pero Teo y Johnny han perdido facultades desde que están en la cárcel.
Se colocaron en sus puestos todos, Jorge a la guitarra, Iván al bajo y Brahim al cencerro. Se me había escapado comentarles que Brahim era un simpático chico rubio de ojos azules más bajo que Iniesta (el futbolista) e igual de encantador, no sabía tocar ningún instrumento pero podía golpear cualquier cosa y hacer ruido, en esta ocasión un cencerro.
Tito fue tras el cristal y entonces el batería chocó sus baquetas una, dos...y empiezan a tocar el tema compuesto por Jorge e Iván (considerados los Lennon y McCartney majoreros) llamado (Don't fear) The Reaper, que con toda seguridad iba a ser oido más que la Macarena. Tras las primeras notas y empezar Brahim a darle al cencerro se le notaba en la cara de Jorge un rictus de incomodidad que fue creciendo hasta que interrumpió la grabación ¿Qué pasa chicos? Estaban haciéndolo bien, era una magnífica pista, dijo Tito saliendo de su cubil tras el cristal mientras Jorge seguía pensando que lo del cencerro no era una buena idea a pesar de venir de la mente del maestro del rock.
Uno, dos...vuelve a sonar el grupo como una máquina puesta a punto y empieza nuestro cencerrista a tronar por la habitación. Tras unos instantes de poner muecas de desagrado Jorge volvió a interrumpir la grabación.
T.: ¿Qué pasa Jorge? hemos estropeado dos magníficas pistas. Te noto tenso chaval, suéltate, libérate.
J.: Es que no me parece que el sonido sea el adecuado...no se.
T.: Es cierto, el sonido me parece soso, creo que necesitamos más cencerro. Brahim, chico, explora el espacio de la sala, modula el cencerro y expláyate, se tu mismo (Brahim sonrió, esas palabras de Tito eran como darle un bidón de gasolina a un pirómano).
Volvió Tito a su cuarto y comenzaron a grabar de nuevo, esta vez con mayor presencia del cencerro de Brahim, más que rock parecía una batucada de amanecida. Como era previsible de nuevo Jorge estalló y Tito tuvo que salir a poner paz en el estudio.
J.: Tito, creo que Brahim está siendo muy egoísta dándole mucho protagonismo a su instrumento.
T.: ¿Todos piensan así?
Iván: Creo que Jorge tiene razón, casi no se nota mi bajo ante semejante cencerro.
T.: Brahim, no tienes nada que decir muchacho? Habla criatura, que te apreciamos. Todos te queremos.
Brahim: Es cierto, creo que he sido muy egoista, pero lo he hecho por el bien del grupo, doy lo mejor de mi mismo y los chicos no se dan cuenta, estoy triste y me siento incomprendido.
T.: Saben una cosa colegas? Toda mi vida he sido un gran productor, y les prometo que cuando graben esta canción se venderán tantos discos que se pondrán calzoncillos de oro....Además, respecto al sonido les diré que ahora mismo lo que tengo es fiebre, tengo fiebre y el único remedio que me manda el doctor es más cencerro. Venga grabemos.
J.: Vamos todos......uno, dos.....
Empezaron a grabar, con cencerro incluido. El resultado del trabajo de esos artistas lo pueden oir pulsando a la derecha del blog o donde ustedes quieran.
 

viernes, 24 de agosto de 2012

Vamos haciendo las maletas

Viajar es el mejor remedio para el nacionalismo extremo  igual que estudiar astronomía (o ver documentales de La 2 sobre el tema) lo son para el egocentrismo y si no reparen en que, tal y como vi en la tele el otro día, a este planeta le quedan quinientos millones de años para dejar de ser habitable, cien millones arriba o abajo, porque el sol se va a hinchar como un globo rojo y nos va a hacer la vida imposible hasta arrasarnos. Resulta que los humanos (o lo que sea) que estén vivos por esa época tendrán que irse de aquí o llevarse el planeta consigo ¿No es una pasada? No me imagino nada más interesante que hablar en esas tardes de tedio con una cerveza en la mano. Los partidos Madrid-Barça o la crisis nos parecerían gilipolleces al lado de semejante asunto.
¡¡¡Chacho, que el mes que viene tenemos que hacer las maletas para irnos en la nave 504 para nunca más volver a ver la Playa de Gran Tarajal!!! se oiría en este pueblo una y otra vez o también es factible escuchar en la cola del supermercado algo así como "Ese superasteroide remolcado por una nave que nos está arrastrando gravitacionalmente desde hace un mes crea unas mareas tan grandes que se ha inundado el barranco con el agua de mar y lo peor es que mi garaje se llenó hasta las tachas chica!!!" Tal vez esto último de arrastrar el planeta sea más factible porque si fabrican naves para irnos en ella ¿Habrá sitio para todos? ¿Habrá clases en distintas cubiertas como en el Titanic? ¿Y si nos toca una nave distinta a la de nuestros amigos? Una putada esto de las naves de escape, por no decir un detalle, que el viaje en las naves duraría siglos y habría muchas generaciones de personas que nunca llegarían a pisar tierra porque la pregunta más potente será ¿Y a donde ir? Parece que Europa, la luna de Júpiter, tiene muchas papeletas para servir de estación intermedia pero esa luna no es precisamente un resort con spa porque está congelada y bien congelada. Estamos jodidos. Menos mal que no tenemos que pensar en eso todavía, pero todo llegará.
Este es un blog dedicado al triatlón y por pura coherencia debo incluir, aunque sea tangencialmente, algún resquicio del deporte que me ocupa bastante tiempo de mi vida, y no solo de la ficción que tanto me gusta sino de la real aunque algún filósofo me daría más de un punto de vista. Pues se podría decir que estoy en medio de la planicie de la nada, me he desconectado del estrés de la competición lo que significa que los entrenos no tienen mucha intensidad y tres cuartos de volumen, unas vacaciones en toda regla. Necesitaba unas "holidays" triatléticas fuera de la tradicional semanita de descanso de octubre intertemporadas. Uno se cansa hasta de lo que le gusta.

jueves, 16 de agosto de 2012

Planeta Kalima (Capítulo XXI: Cupido por wasap)

"Tráncame", así aparecía el mensaje en la pantalla del Samsung SII mientras sonaba el tono tubular bells. Sito paró a un lado de la calle su coche porque alguna que otra vez casi se mata debido a esas distracciones con el móvil. Abrió la aplicación gratuita "Lift remote control lite" que le permitía manejar a su antojo cualquiera de los ascensores instalados por su empresa desde su móvil, tras elegir la dirección en "Mis favoritos" pulsó "Bloquear". Respiró aliviado, tenía que ser rápido porque bloquear un ascensor con personas dentro era un arte que requería un gran sentido del timing. Sito, además de insigne triatleta del Club Kalima era un experto en ascensores, su pericia era tal que los arreglaba en un periquete y el tiempo sobrante se iba a La Playitas a nadar o a la pista a correr. Siempre estaba entrenando y todos creían que estaba en el agujero. Además de entrenar de forma compulsiva también era un romántico empedernido y creó una empresa en la red que ofrecía "Encuentros fortuitos que no lo son tanto", resumiendo se puede decir que encerraba a algún incauto/a junto a su cliente por un módico precio o incluso de forma gratuita si el servicio le gustaba. Por ejemplo, si querías quedarte encerrado en el ascensor casualmente con alguien solo tenías que pactar con Sito el momento, cuando estabas dentro le mandabas un wasap con el código "Tráncame" o "Tráncame ya" y nuestro calimero procedía. Este servicio estaba encaminado a enamorados tímidos que buscaban el momento propicio para declarar su amor pasando a la acción sin dilación o porque su amada/o era muya activo y no paraba quieto de manera que solo encerrándole tendría opción o también para parejas que querían vivir una fantasía algo salvaje y que ya habían agotado el morbo de hacerlo dentro del coche, la casuística era interminable porque todo el mundo, en mayor o menor grado, ha querido quedarse encerrado con alguien en un ascensor, pero ya se sabe que los milagros se buscan. Para grupos había tarifas especiales más caras porque el ascensor podía sufrir daños irreversibles y luego él tenía que darle explicaciones al jefe y a su compañero Chema que no compartía sus inquietudes celestinescas.
¿Ya está? Camina, anda que tengo ganas de ir a buscar el dorsal, le decía Marcos desde el asiento trasero a Sito, a su lado estaba Kándido que era otro de los calimeros que iban al triatlón Casino Arrecife. Sito paró en la puerta del hotel porque de todos es sabido que en la playa del Reducto no se puede aparcar salvo milagro, en un instante habían descargado el coche y nuestro héroe se fue a buscar aparcamiento. La recepcionista era una chica muy simpática y guapa que naturalmente en seguida puso sus ojos sobre Kándido pero este no le daba cuartelillo. Marcos cogió la llave, en un llavero de medio kilo que ponía 303. Me ducho primero, dijo el menudo Marcos mientras Kándido se miraba las uñas y respondía con un -siempre lo mismo, a ver si un día me sorprendes guapetón- Se metieron en el ascensor y antes de llegar al segundo piso el ascensor se quedó bloqueado. Marcos empezó a sudar y con tono amenazante le dijo a Kándido "Ni se te ocurra".